PAOLA, BUENA EMBAJADORA ARGENTINA EN LONDRES
El domingo del medio, el tercero que se utilizó desde que este torneo se empezó a jugar en 1877, sólo les sirvió a los organizadores para tener listo el cuadro de octavos de final de los hombres. Porque después de que el Sol cobijó a Londres durante una buena parte del día, una lluvia torrencial que apareció a las 17.15 dejó pendientes dos partidos por el lado de las mujeres. Pero hubo tiempo para que Paola Suárez, la única representante de la Legión argentina que sobrevivió al complicado pasto del All England, se instalase en los octavos. Con su victoria de 6-1, 4-6 y 6-0 sobre Anne Kremer, de Luxenburgo, la pergaminense quedó de cara mañana a la italiana Rita Grande, en busca por primera vez en su carrera de los cuartos de final de Wimbledon.
La euforia que se vivió aquí cuando en 1991 y 1997 se recurrió al domingo del medio motivó que a la jornada se la denominase El día del pueblo. Porque la primera vez, el court central vibró con el triunfo de Jimmy Connors sobre Derrick Rostagno (hasta en el Palco Real hicieron la ola). Y en la segunda, las banderas y el griterío acompañaron la victoria de Tim Henman ante el holandés Paul Haarhuis, por 14-12 en el quinto set.
Pero ayer ese clima sólo se palpitó en el complicado triunfo de Henman sobre el marroquí Hicham Arazi, con 11 mil personas alentando a la gran esperanza inglesa para acabar con 67 años sin títulos locales en la Catedral.
Sin más emociones a la vista, volvió la lluvia, protagonista central en este Wimbledon que ya es el peor de la historia en cuestiones climáticas. Tan inoportuna y molesta como siempre, el agua apareció justo cuando a los dos partidos de singles de damas les faltaba sólo un set.
Mientras hubo sol en este domingo atípico para el All England, Suárez tardó 1 hora y 26 minutos en dejar en el camino a Kremer, número 181 en el ranking mundial. Pero debió haberlo definido mucho antes. Ganaba por 6-1, 3-1 y su saque, cuando un cambio de fallo de la jueza de línea (ver aparte) la desconcentró.
Allí, Kremer tomó confianza y se llevó el set. Pero la argentina, novena cabeza de serie, recuperó el nivel en el tercero, quebró rápidamente el saque en el segundo game, y por segunda vez en su carrera (la otra fue el año pasado) alcanzó los octavos de final del tercer Grand Slam del año.
Mañana, Suárez tendrá enfrente a Grande, 103 en el ranking mundial y finalista junior en Wimbledon en 1993, aunque como profesional nunca pudo atravesar la segunda ronda. Hasta ahora, el historial favorece por 3-2 a la de Pergamino. Si gana, la número 1 de la Argentina podría encontrarse en cuartos con la francesa Amelie Mauresmo.
El clima les dio tiempo a los hombres para completar los mejores 16. Roger Federer y Andy Roddick, 1 y 2, respectivamente, liquidaron todo en tres sets. El alemán Florian Mayer, el que eliminó a Coria, siguió su carrera con un buen triunfo sobre el sudafricano Wayne Ferreira. Y el australiano Mark Philippoussis, finalista el año pasado, dejó al torneo sin latinoamericanos, pues superó en cuatro capítulos al chileno Fernando González.
Por el lado de los hombres, los octavos serán estos: Federer-Karlovic, Moya-Hewitt, Mayer-Johansson, Grosjean-Ginepri, Henman-Philippoussis, Malisse (el que perdió en 2002 la semifinal con David Nalbandian)-Ancic, Spadea-Schalken y Popp-Roddick.
Por el lado de las mujeres, jugarán Serena Williams contra la ganadora de Golovin-Gagliardi, Nadia Petrova-Jennifer Capriati, Mauresmo frente a la vencedora de Ruano Pascual (compañera de Suárez en el doble)-Silvia Farina, Suárez-Grande, Lindsay Davenport-Vera Zvoraneva, Magdalena Maleeva-Karolina Sprem, Tamarine Tanasugarn-Ai Sugiyama y Maria Sharapova-Amy Frazier.
Claro que el pronóstico no es alentador. Anuncian más lluvias para mañana y tormentas eléctricas el jueves… Es que Wimbledon es un torneo único por donde se lo mire.
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