PAOLA SUÁREZ: OTRO TÍTULO HISTÓRICO
La agradable costumbre de alzar el trofeo de dobles en un torneo de Grand Slam se hizo realidad una vez más para Paola Suárez. La argentina, de 27 años, junto con su amiga y compañera, la española Virginia Ruano Pascual, se adjudicó el torneo de dobles femenino del Abierto de Australia al imponerse a las rusas Svetlana Kuznetsova y Elena Likhovtseva por 6-4 y 6-3, en 1h 15m.
Para Suárez y Ruano Pascual se trató del primer festejo en Melbourne y de la quinta conquista en los certámenes de Grand Slam, tras las victorias en Roland Garros (2001 y 2002) y el US Open (2002 y 2003). Ahora, para completar el casillero de campeonas en los cuatro torneos más importantes del circuito, sólo les resta triunfar en el césped de Wimbledon, donde fueron finalistas en las últimas dos temporadas.
Suárez y Ruano Pascual se quedaron con el torneo sin ceder un set en los seis encuentros disputados, y derrotaron a Kuznetsova y Likhovtseva en un partido dominado en todo momento por la pareja hispanoargentina.
En un match que podía presumirse tenso por tratarse de una final, Suárez y Ruano Pascual asumieron el papel de protagonistas entre sonrisas, bromas y gestos distendidos; ese feeling podría sorprender en una pareja en el máximo nivel del profesionalismo, pero la buena onda en todo momento es un ingrediente decisivo en el cóctel de elementos para el éxito de dos jugadoras que se entienden a la perfección.
Las número 1 del ranking de dobles marcaron la diferencia en la solvencia del saque (69% de efectividad) y en la devolución, que les permitió conseguir cuatro quiebres sobre el servicio de las rusas, que también acumularon varios errores no forzados. La definición llegó en el segundo match-point, tras soportar el único break obtenido por Kuznetsova y Likhovtseva. Fue el momento del abrazo entre ambas, con la satisfacción de confirmar el dominio en el circuito de dobles y de agregar una nueva gema a una extensa nómina de conquistas.
La argentina y la española, que el año último habían perdido la final de Australia ante las hermanas Venus y Serena Williams, disputaron su octava final consecutiva en los Grand Slams; una marca notable que sólo es superada por la legendaria Martina Navratilova y la norteamericana Pam Shriver, que entre Wimbledon 1983 y Australia 1985 disputaron 11 definiciones seguidas.
Suárez, que el 1° de marzo próximo cumplirá diez años como profesional, celebró su 31er título en dobles; 21 de esos éxitos llegaron junto con Ruano Pascual, la jugadora con la que trabó una fuerte amistad desde hace varias temporadas y con la que incluso compartió la pretemporada en nuestro país en las últimas semanas.
Desde hace un tiempo largo, Suárez es la principal referente de la Argentina en el WTA Tour. A los 27 años, sobre el rebound ace de Melbourne, dio otra muestra de su progreso constante, en una carrera en la que trepó varios peldaños en las últimas temporadas. Además de mantenerse como la número 1 del mundo en dobles desde septiembre de 2002 -sólo cedió el liderazgo durante algunas semanas del año último-, la pergaminense también ostenta por estos días el ranking más alto de su carrera en singles (14ª).
Dotada de un espíritu luchador e incansable; con una capacidad que incluso superó los límites que ella misma se había fijado, Poly Suárez, la tenaz luchadora de los courts, marcó otro hito en Australia; ratificó por qué es una de las jugadoras más exitosas en la historia del tenis argentino, y extendió su lugar en el mundo.
Ahora, por Wimbledon
“El secreto del éxito es nuestra coordinación, realmente es muy buena, y el hecho de que nos conozcamos desde hace largo tiempo nos ayuda. Nuestro objetivo para esta temporada es terminar juntas en el primer puesto, iguales en todo, por eso no vamos a jugar torneos en forma separada; queremos llegar a fin de año las dos en el número 1”, dijo Suárez tras la obtención del dobles femenino del Abierto de Australia.
“Apenas terminó el partido, con Virginia nos dijimos: ahora nos falta Wimbledon. Es el más difícil de todos, porque es en césped y por nuestra manera atípica de jugar dobles. Igual vamos a luchar; ya llegamos dos veces a la final y vamos a ir prendidas para ver si esta vez podemos llevarnos el título”, expresó la jugadora de Pergamino, acerca del único trofeo que le resta conseguir a la pareja hispanoargentina en los torneos de Grand Slam, y que será el próximo objetivo mayor.
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