PAPELERAS: A PESAR DE UN PEDIDO DE BUSTI SIGUEN LOS CORTES DE RUTA
Los ambientalistas entrerrianos que desde hace cuatro semanas cortan los puentes que unen las ciudades de Gualeguaychú y Colón con el Uruguay en protesta por la construcción de las papeleras rechazaron ayer un pedido del gobernador de esa provincia, Jorge Busti, para que la medida fuera levantada.
Busti, junto al vicegobernador Guillermo Guastavino, pidieron anoche que levantaran el bloqueo “por 30 días para permitir el diálogo” entre el presidente Néstor Kirchner y su par uruguayo, Tabaré Vázquez.
Pero los manifestantes que permanecen en la ruta internacional 136, en el paso que une Gualeguaychú con Fray Bentos, debatieron el pedido en una asamblea de unas 500 personas para rechazarlo casi por unanimidad.
El rechazo se basó en dos argumentos: los ambientalistas consideraron que Uruguay no da seguridad en cuanto al control de las empresas ya que “si no puede garantizar la suspensión de las obras menos va a poder garantizar el control del impacto ambiental”, dijeron en el corte sobre la relación entre el vecino país y las empresas Botnia y ENCE.
Además, reclamaron medidas aduaneras para evitar el paso de materiales para la construcción de las papeleras si se levantan los cortes, tema que el propio Busti denunció ante la justicia federal (ver A la espera…).
Lo cierto es que Uruguay reclama la suspensión de los cortes para retomar el diálogo con la Argentina, actualmente paralizado.
Algunos asambleístas hablaban ayer de conseguir la “simultaneidad” de gestos entre ellos y Uruguay. Es decir, que se levantara el corte al mismo tiempo que se pare la construcción de las papeleras. Pero ese propósito parecía, al menos hasta anoche, un objetivo muy difícil de conseguir.
Busti y Guastavino hicieron una apuesta fuerte al pedir el levantamiento del corte, que ya lleva más de un mes. “Si seguimos el corte en forma permanente, no vamos a lograr lo que queremos, que es que se detenga la construcción de las plantas y que se haga un estudio de impacto ambiental”, señaló ayer.
“Si las cosas siguen como están, no va a haber ninguna solución. No existe posibilidad de diálogo con una medida de fuerza”, agregó. Y dijo que si el corte no se levanta “que cada uno se haga cargo de lo que hace”.
El gesto político de los mandatarios entrerrianos llegó después que, esta semana, Néstor Kirchner pidiera a Uruguay la suspensión por 90 días de las obras en Fray Bentos, donde se construyen las papeleras de Botnia y ENCE, para retomar el diálogo y realizar un estudio ambiental. Pero Uruguay pide primero el levantamiento de los cortes.
“El Presidente hizo un gesto muy fuerte que tiene que ser correspondido. Les dije a los ambientalistas que se pueden quedar a vivir en la ruta si quieren pero que, si no hacen un gesto, esto no se va a solucionar. Lo que pedimos no es un levantamiento total del corte, sino momentáneo. Si no, lo vamos a dejar muy mal al Presidente”, indicó ayer Busti.
Guastavino, oriundo de Gualeguaychú, también ayer se ocupó de resaltar el pedido presidencial. “El Presidente se merece, a partir del gesto que ha tenido, que de alguna forma desde Gualeguaychú le devolvamos el gesto para establecer las negociaciones y destrabar el conflicto”, señaló en la conferencia de prensa, realizada en un hotel céntrico.
Guastavino, además, pidió que el corte se suspenda “por lo menos” hasta el 11 de marzo, día en que en Chile coincidirán Kirchner y Tabaré, invitados a la asunción presidencial de Michelle Bachelet. “Kirchner no puede ir a hablar con Uruguay si se mantiene la ruta cortada. Levantar la medida facilitaría la negociación y Uruguay no tendrá más excusas para no dialogar”, completó.
Ayer mismo, el presidente de Chile, Ricardo Lagos, hizo también un gesto informal de mediación al decir que “le gustaría invitar a cenar” a Kirchner y a Tabaré, cuando ambos asistan a la asunción de Michelle Bachelet.
Tanto en el gobierno entrerriano como en el Gobierno nacional la negociación con los ambientalistas era seguida con especial atención. Y no se descarta que, durante el fin de semana, haya una nueva ofensiva para convencer a los manifestantes sobre la conveniencia de ponerle fin al bloqueos de dos de los tres pasos fronterizos que unen Entre Ríos con el Uruguay.
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