PAPELERAS: EL TRIBUNAL RESOLVERÁ ESTA SEMANA LA DEMANDA URUGUAYA POR LOS CORTES
La impugnación de la capital uruguaya -capital administrativa del Mercosur- como asiento de este proceso, fue parte de la respuesta argentina a la demanda que le inició su vecino; también uno de los primeros puntos en las audiencias del mes pasado, en el viejo Parque Hotel de Mon tevideo. El Gobierno pretendía que el trámite se mudara a Paraguay, como lugar neutral.
“El tribunal se reuniría en una ciudad donde la cuestión se encuentra en el debate público cotidiano, lo que puede influir negativamente en los árbitros, pudiendo hacerles perder la ecuanimidad e independencia necesarias”, había sostenido la Cancillería. Sin embargo, el argentino Carlos Barreira, el uruguayo José María Gamio y el español Luis Martí Mingarro no aceptaron moverse de Montevideo.
Lo que tienen que decidir -en concreto- es si el Estado argentino incurrió en responsabilidad internacional por los bloqueos de los pasos fronterizos de Entre Ríos, durante el verano pasado. Ese fue el método que los ambientalistas entrerrianos eligieron para protestar contra la instalación de las pasteras de ENCE y Botnia frente a Gualeguaychú.
Levantaron la medida recién en abril, con la promesa oficial de recurrir a la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, para que fuera ese otro tribunal el que mande a Uruguay a suspender las construcciones. Resultado: rechazo por 14 votos a 1. Hoy la finlandesa Botnia avanza a ritmo lento, mientras la española ENCE no se termina de decidir. En Entre Ríos prometen no insistir con los bloqueos, por ahora.
El gobierno de Tabaré Vázquez presentó su demanda el 3 de julio, como reacción a lo de La Haya. Alegó que Argentina supo impedir piquetes cuando quiso, en Santa Cruz o los subtes porteños, este mismo año. El canciller Reinaldo Gargano calculó informalmente que los perjuicios sufridos por su país fueron de unos 400 millones de dólares.
Pero el proceso no tiene como objeto una indemnización, sino que se reduce a la responsabilidad argentina -o no- por los bloqueos de las rutas. La Cancillería contestó justificando esos cortes como una “muestra de la libre expresión” de los habitantes de Gualeguaychú “en defensa de un derecho considerado legítimo”. Contestó que la demanda uruguaya era “abstracta” y dijo tener demostrado que los daños económicos no fueron tales.
Todavía no hay pistas de qué opinan los tres árbitros de todo esto. En la Cancillería son cautos, muy cautos.
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