PAPELERAS: URUGUAY ENVÍA SEÑALES POSITIVAS PARA SUPERAR EL ROCE DIPLOMÁTICO
Tras el roce diplomático generado por las declaraciones del gobernador de Entre Ríos referidas a la instalación de las dos plantas de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos, justo enfrente de la costa de la ciudad de Gualeguaychú, tanto en Argentina como en Uruguay se mostraron hoy interesados en superar el entredicho.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, afirmó que el episodio “no deteriora las relaciones entre los dos pueblos”. En ese sentido, explicó que en las últimas horas conversó en distintas oportunidades su par, Rafael Bielsa, y que espera que las gestiones conduzcan “a buen puerto”.
Por su parte, el gobernador entrerriano, Jorge Busti, insistió esta mañana en que no se refirió a nada “espurio” acerca de las autoridades uruguayas en sus declaraciones.
“Yo jamás hable de algo espurio sobre las autoridades uruguayas. No sólo los entrerrianos están en contra de esta papelera, miles de uruguayos también lo están”, aseguró Busti en declaraciones a Radio Mitre.
Además, defendió su posición en medio del inédito conflicto diplomático: “Nosotros seguiremos en este andarivel del mundo del derecho, no hicimos nada sin consultar a nuestro gobierno”.
Esta misma postura ya había sido amplificada ayer por todos los canales que el gobierno entrerriano encontró, a medida que crecía el roce entre Buenos Aires y Montevideo. Primero con un documento de siete puntos y más tarde con las propias palabras de Busti.
El desencadenante de la crisis fueron justamente unas declaraciones radiales formuladas el sábado por Busti, quien sostuvo que “a lo mejor había algún incentivo para que el Uruguay aceptara las papeleras”. La Cancillería uruguaya interpretó que el gobernador sugería un hecho de corrupción, por lo que consideró sus dichos como un “agravio”.
El conflicto por las papeleras sobre el río Uruguay comenzó en mayo, cuando el gobierno uruguayo confirmó que iba a permitir la instalación de dos fábricas, una española y otra finlandesa.
De inmediato, vecinos y organizaciones ecologistas se quejaron por los daños que podrían ocasionar, ya que esa industria utiliza elementos altamente contaminantes. Primero, el Gobierno argentino le pidió al uruguayo una relocalización de las fábricas, pero sólo hubo una ratificación del emprendimiento.
La tensión siguió en aumento. En julio, el canciller Rafael Bielsa viajó a Gualeguaychú para reunirse con los vecinos. El 21 de octubre, el presidente Néstor Kirchner no dudó en sostener que su par uruguayo, Tabaré Vázquez, estaba “equivocado”.
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