PARA EL FMI, LA INFLACIÓN ALCANZARÁ LOS DOS DÍGITOS
Aunque mostraran los índices de inflación más altos del continente, la Argentina y Venezuela liderarán, en ese orden, el crecimiento económico de la región durante este año y el próximo, según señaló el Fondo Monetario (FMI).
En su informe anual sobre las perspectivas mundiales (WEO, según sus siglas en inglés) , el organismo prevé que la economía crezca un 8% este año -siete décimas más que lo que el organismo había predicho en abril- y un 6% en 2007, lo que supone una revisión al alza de dos puntos porcentuales. Como contracara, el organismo prevé una inflación anual promedio del 12,3 por ciento para este año y del 11,4 para el próximo.
El Gobierno, y particularmente el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, buscan que la suba del índice de precios quede por debajo de los dos dígitos, es decir, que sea inferior al 10 por ciento en la medición diciembre contra diciembre.
Se trata del mayor crecimiento previsto entre los países de la región, que crecerá este año un 4,8 por ciento, y, en 2007, un 4,2 por ciento, una cifra que también se ubica por encima de los previsto inicialmente. “En América latina, el crecimiento se ha incrementado en 2006, pero se mantiene modesto comparado con otras regiones en desarrollo”, indicó, sin embargo, el director del Departamento de Investiagciones, Raghuram Rajan.
El Fondo se manifestó “preocupado” por el incremente de la incertidumbre política y el populismo en la región, según indica el informe: “La incertidumbre política sigue siendo una preocupción […] debido en parte a las dudas que surgen acerca de la habilidad de un número de gobiernos de resistir medidas populistas”.
Al ser consultado sobre este punto en particular, achacó esta situación a que el crecimiento en la región ha favorecido a la población de forma muy desigual, lo que ha dado lugar a demandas de mejor acceso a la educación y a la salud, que están encontrando su voz en los movimientos más populistas. “El crecimiento en América latina ha sido razonable, no tan fuerte como el de Asia, pero razonable. Pero también está desigualmente distribuido”.
“Volver al viejo populismo sería probablemente una dirección equivocada para América Latina”, agregó Rajan.
En este punto apareció, como era de esperarse, el aumento y el destino dado al gasto público, con una crítica indirecta hacia el gobierno de Néstor Kirchner.
“Lo que nosotros preferiríamos ver son esfuerzos para focalizar el gasto público más en prioridades sociales y de infraestructura. Trabajos realizados recientemente muestran que los programas sociales focalizados pueden ser muy efectivos para aliviar la pobreza y aumentar las oportunidades para los segmentos más humildes. Es mucho menos efectivo, sin embargo, proveer subsidios globales o controles de precios, como están haciendo algunos países”, consideró el economista del organismo, Charles Collyns.
Críticas a Evo Morales. Rajan destinó sus críticas más duras, no obstante, a Bolivia y Ecuador. Afirmó que la decisión de nacionalizar los hidrocarburos, concretada en mayo último por parte del Gobierno de Evo Morales, “ha aumentado la incertidumbre y puede haber puesto en peligro las perspectivas de nuevas inversiones”.
Le recordó, además, que el país sólo logró aumentar rápidamente sus exportaciones de gas natural cuando abrió el sector a la iniciativa privada.
Un mensaje similar le envió a Ecuador, que el 15 de mayo canceló el contrato de explotación de crudo con la petrolera estadounidense Occidental (Oxy) por no haberle informado del traspaso del 40 por ciento de sus acciones a otra compañía en 2000.
Riesgos globales. Sin muchas sorpresas, el Fondo indicó que los principales riesgos que enfrenta la economía mundial el año próximo son las presiones inflacionarias, que podrían llevar a más ajustes monetarios y, por ende, a menos liquidez y menos consumo e inversión.
La posibilidad de que la suba de precios se dispare están en relación directa con los el costo de la energía. Particularmente, el valor del petróleom, otro de los riesgos identificados por el Fondo. Finalmente, el último riesgo es que el mercado inmobiliario se enfríe demasiado rápido en Estados Unidos, elevando así la probabilidad de una recesión en la principal economía mundial.
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