PARA EL JUEZ EL DELITO YA ESTÁ PROBADO
La confesión del ex secretario Parlamentario Mario Pontaquarto prueba que hubo sobornos en el Senado, durante el año 2000, para lograr la aprobación de la Ley de Reforma Laboral. Así lo afirmó hoy el juez federal Rodolfo Canicoba Corral.
“La declaración de esta persona prueba el delito, ya que es una confesión, y todo lo que arroje prueba lo vamos a agregar a la investigación”, aseguró el juez al salir de los Tribunales de Retiro.
En el marco de la investigación, fuentes allegadas a la causa confirmaron que el viernes Pontaquarto será citado nuevamente para ampliar su declaración indagatoria y brindar nuevos detalles sobre el supuesto pago de sobornos durante el gobierno de Fernando de la Rúa.
A pesar de que la declaración del ex secretario parlamentario fue desmentida ayer por el empleado del Senado Martín Fraga Mancini, la confesión fue cobró vigor en las últimas horas luego de que Pontaquarto entregara una lista con los nombres de los senadores que habrían cobrado sobornos.
Sin embargo, las medidas que más convencieron a los investigadores fueron las inspecciones oculares que se realizaron anoche en la SIDE, el Senado y la casa del ex senador Emilio Cantarero.
Pontaquarto recorrió las instalaciones y señaló a los empleados del juzgado los lugares donde se desarrollaron las principales piezas de la trama de las coimas: la bóveda de la SIDE de donde se sacó el dinero; la cochera del Senado donde estacionó su coche la noche que retiró la plata y el edificio donde vivía Cantarero, a quien le habría entregado 4,3 millones de pesos.
Según los investigadores, el ex secretario parlamentario fue coherente en un “99,99 por ciento” con sus propias descripciones, mientras que el juez aseveró que fue una “diligencia satisfactoria”.
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