PARA FIN DE AÑO, LA MUNICIPALIDAD HABRÁ GASTADO EN PUBLICIDAD TRES VECES MÁS QUE EL AÑO PASADO
La Municipalidad de Santa Fe lleva gastados, en lo que va del año, más de $1.700.000 en publicidad. Y la proyección, para fin de año, indica que los egresos en ese rubro podrían superar los $3.000.000. Ese proyectado supone un incremento del 272% respecto del monto total gastado el año pasado ($1.100.000). Esto significa que, a fin de año, el municipio santafesino podría llegar a triplicar la propaganda realizada durante 2005.
Los datos fueron difundidos el pasado miércoles por los concejales opositores Jorge Henn y Leonardo Simoniello; en su informe, los ediles indican a su vez que la información surgió, en parte, de expedientes oficiales, pero también de otras fuentes cercanas. Es conocido el celo con que los políticos en general –y no sólo los santafesinos– manejan estos temas, pero no es menos cierto que, en la ciudad, el incremento de la propaganda municipal se puede ver y oír sin hacer demasiados esfuerzos.
Carteles gigantescos en las calles, cortes de alta rotación en las radios locales, publicidad televisiva en señales de cable y de aire de la ciudad –y también de Paraná– y una generosa pauta en medios gráficos: la Municipalidad no ahorró ni escatimó a la hora de difundir los actos de gobierno, realizados o a realizar.
La gestión del intendente Martín Balbarrey Balbarrey subió el perfil respecto de la imagen con que comenzó la gestión. De hecho, el propio intendente se puso al frente de esta nueva modalidad y multiplicó sus apariciones mediáticas, al tiempo que en la publicidad oficial de la Municipalidad se incorporaba –y cada vez con mayor presencia– el slogan “Gestión Balbarrey”.
Según los datos difundidos por Henn y Simoniello –obtenidos de fuentes oficiales y extraoficiales–, durante los últimos seis meses la gestión municipal lleva gastados –o comprometidos, puesto que los pagos suelen demorarse– más de 1.700.000 pesos. Y buena parte de esa monumental masa de dinero salió de las arcas del municipio en los dos últimos meses.
Entre junio y julio, siempre según los datos que manejan los concejales opositores, el gasto proyectado en propaganda supera el millón de pesos. O sea: en sólo dos meses se gastó casi lo mismo que en todo el 2005. Pero ese no es el único motivo del estupor de Henn y Simoniello; también se preguntan por los montos erogados o comprometidos con distintos medios “que no se condicen con las tarifas que normalmente tienen según su tipología”. Y agregan: “Seguramente esto tendrá una respuesta en que el 40 por ciento aproximadamente se destina a contratar con productoras independientes. No vamos a mencionar los nombres de los medios o de productoras, ya que nuestro cuestionamiento es hacia el gasto en general y no hacia las personas que contratan con el municipio. En todo caso, será una discriminación que seguramente la podrá brindar el propio intendente”.
Para los ediles opositores, el aumento de la propaganda municipal no está vinculada a mejorar la información de los actos de gobierno –presupuesto municipal, planes de gobierno, inversiones, prioridades de gestión, gastos en los diferentes rubros de la administración como gastos en personal, en contrataciones, alquileres, subsidios, según enumeraron– sino lisa y llanamente a mejorar la imagen de Balbarrey ante la opinión pública.
Pero, para Henn y Simoniello, eso no es todo. En el comunicado en el que detallan los datos sobre la pauta publicitaria de la Municipalidad, se preguntan: “¿Es necesario tanto gasto? Los asesores publicitarios del intendente, ¿consideraban tan mala su imagen como para avanzar con este proyecto? ¿Esto tendrá que ver con la interna justicialista para la próxima candidatura a intendente?”. Y completan: “Estas preguntas son las que el intendente debería responder a la opinión pública, a los vecinos y a los contribuyentes que solicitan y esperan mejoras para sus barrios, en nombre de quienes deben administrarse los fondos públicos con racionalidad y austeridad”.
PARALELOS
La investigación difundida por Simoniello y Henn aporta algunas comparaciones que pueden resultar útiles a la hora de analizar el destino de la masa de dinero que la Municipalidad destina a publicidad. Por ejemplo, la inversión realizada en la primera mitad del año equivale al presupuesto que consume el Liceo Municipal –incluyendo gastos de funcionamiento y sueldos– en todo un año.
Otro ejemplo: el monto proyectado para fines de julio –esto es, siete meses de publicidad– equivale a lo que se invertiría durante un lapso de 13 años en comedores infantiles. Ante este panorama, los concejales opositores se preguntan si a la Municipalidad le sobra el dinero.
Henn y Simoniello agregan: “No estamos en contra de la publicidad oficial necesaria, pero pretendemos equidad y transparencia. Y si el intendente necesita mejorar su imagen, lo que deberá hacer es mejorar la gestión. Las apariciones públicas de Balbarrey le han costado muy caro a los santafesinos”.
La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) difundió un informe actualizado sobre las condiciones socioeconómicas en que se encuentran los grandes conglomerados urbanos del país; en ese ranking, la capital de la provincia ocupa tristemente un lugar que nadie envidia: es la ciudad donde más crece la brecha entre ricos y pobres.
De esos datos, que son oficiales, se desprende que uno de cada cuatro hogares santafesinos se encuentra bajo la línea de pobreza. Y, como si fuera poco –y siempre según los datos del Indec–, la indigencia infantil en Santa Fe sigue en aumento mientras en el resto del país se avanza en el sentido contrario.
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