“Para Francisco, la figura del juez está manoseada”
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2016/06/Francisco-Jueces-Fiscales.jpeg)
Así lo sostuvo el Juez federal de la ciudad de Rafaela, Miguel Abásolo, quien estuvo presente en el encuentro con el Sumo Pontífice en el Vaticano.
Encabezados por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, una veintena de jueces y fiscales argentinos viajaron al Vaticano, invitados por el papa Francisco, donde participaron de un seminario sobre trata de personas y crimen organizado, auspiciado por la Academia Pontificia de Ciencias Sociales.
El encuentro, del que participaron unos 100 expositores del mundo y veedores de 30 países, se desarrolla en la Casina Pío IV, sede de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, e incluyó un encuentro con el Sumo Pontífice.
Por la Argentina, además del ministro Lorenzetti, expusieron los jueces federales Ariel Lijo, Sebastián Casanello, Sergio Torres, Julián Ercolini y María Romilda Servini de Cubría, entre otros.
En el encuentro estuvo presente el Juez federal de la ciudad de Rafaela, Miguel Abásolo, quien en diálogo con LT10 comentó que “todas las ponencias fueron importantes sobre trata de personas y crimen organizado que nos nutrieron de información que se asemeja con todas las regiones que tienen un elemento en común: la corrupción que se ve en estos delitos”.
“El papa nos dijo que para él la figura del juez está manoseada. Sostuvo que debemos ser libres en nuestra función, ya que él sabe la dura tarea que desempeñamos. Fueron muy importantes sus palabras, porque reconoció que hay presiones sobre los jueces, y que debemos trabajar sin las mismas. Francisco nos da fuerzas para continuar con nuestra tarea”.
“Plantee frente al papa la creación de una policía judicial, porque a las fuerzas policiales les falta profesionalismo, capacitaciones y sobre todo que no haya corrupción. Apunto a que se cree una fuerza especial para dedicarse al narcotráfico, a la trata de personas y al crimen organizado”.
Al cabo de las exposiciones, el Papa brindó un discurso en el que dijo: “Yo sé que ustedes sufren presiones, amenazas, y sé que hoy día ser juez, ser fiscal, es arriesgar el pellejo. Y eso merece un reconocimiento a la valentía de aquellos que quieren seguir siendo libres en el ejercicio de su función jurídica”. Según el pontífice, “sin esta libertad, el poder judicial de una nación se corrompe y siembra corrupción”.
Este contenido no está abierto a comentarios

