PARA GRAN BRETAÑA, EL BARCO MALVINENSE PESCABA LEGALMENTE
El gobierno del Reino Unido considera que el barco con bandera de las islas Malvinas capturado el lunes por la Prefectura navegaba fuera de la zona exclusiva de la Argentina, según indicaron voceros de la embajada británica en Buenos Aires.
Esa posición se sostiene en los reportes del capitán del buque, un español llamado Jaime Cortizo, que cuestionó los métodos usados por los prefectos argentinos para determinar la posición donde se encontraba en el momento del incidente.
Las fuentes diplomáticas británicas explicaron que el gobierno de ese país entiende que el pesquero John Cheek “se encontraba en aguas internacionales” cuando la Prefectura lo interceptó.
El barco está desde anteayer en Comodoro Rivadavia, donde se sustenta una investigación administrativa que -se supone- derivará en una multa y en el decomiso de la carga, unas 100 toneladas de calamar y merluza.
La Prefectura anunció que el John Cheek fue interceptado 198 millas al sudeste de Comodoro Rivadavia, más de una milla dentro del área económica exclusiva del país. La Cancillería anticipó que presentará un reclamo a Gran Bretaña cuando se complete el sumario administrativo. Hasta el momento no hubo contactos diplomáticos oficiales por el tema.
Fuentes de la Prefectura rechazaron las quejas: dicen que la posición del pesquero fue determinada a partir de un seguimiento con equipos satelitales. Está grabada la respuesta del capitán Cortizo cuando se le solicitó que indicara su posición: el punto exacto en el que se encontraba está dentro del área de exclusión, aseguran autoridades de la fuerza.
Pero desde que llegó a puerto, Cortizo se encargó de denunciar que la captura había sido ilegítima.
“Nunca hemos estado en aguas argentinas. Sería un suicidio profesional incumplir con lo que nos manda el gobierno británico, que sigue permanentemente nuestra posición, de pescar en aguas internacionales”, dijo Cortizo a la agencia española EFE.
En su relato añadió que cuando los prefectos argentinos subieron al buque comprobaron con los equipos del John Cheek “que todo indicaba” que navegaba en aguas internacionales.
“Equipos obsoletos”
“Nos han traído hasta Comodoro Rivadavia no sé por qué. Seguramente se debe a un error o bien porque los equipos de la Prefectura son obsoletos o por cualquier otra mala interpretación de la información [de la posición del barco]”, dijo el capitán.
El John Cheek está registrado en la capital de las islas y pertenece al holding malvinense Fortuna Fishing-Petrel Trawling Limited. También tiene una participación la empresa gallega Pescapuerta, según publicaron diversos medios españoles.
Las quejas de Cortizo llegaron a las Malvinas y también a España. El presidente de la Asociación Española Náutico-Pesquera, José Manuel Muñiz, calificó la captura del buque como un hecho “fuera de la legalidad, casi un secuestro”.
Tras hablar con el capitán, relató que durante el abordaje de la Prefectura se comprobó dos veces con el instrumental del barco que el John Cheek navegaba en aguas internacionales.
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