PARA LA CÁMARA DE CONSIGNATARIOS DE HACIENDA, SÓLO SE HABLA DE MEDIDAS "A CORTO PLAZO"
Luego de que se conociera la noticia que daba cuenta sobre una posible intervención del Mercado de Liniers a manos del Gobierno de la Nación en medio de las presiones para que la baja en los precios de la hacienda se traslade a los mostradores, el Presidente de la Cámara de Consignatarios de Hacienda, lo consideró sólo un rumor.
Carlos Pujol explicó que “acá corren rumores e informaciones periodísticas, pero cuando llamamos a los funcionarios, lo niegan”. Sin embargo, consignó que “también negaron que se tomarían medidas y se tomaron”, en clara referencia a la falta de información sobre la suspensión de las exportaciones que, finalmente, fue concretada.
Según publica esta mañana el diario La Nación, las primeras líneas del Poder Ejecutivo estudian retirarle la concesión al grupo que opera esa plaza desde 1992 o imponerle nuevas condiciones.
El mercado concentrador de ganado ubicado en el barrio porteño de Mataderos representa un 20% de la comercialización, pero sirve de referencia para los valores que se fijan en el resto del país.
Allí trabajan unas 55 firmas consignatarias que reciben hacienda de los productores para vender, mediante remates simultáneos, a unos 400 compradores autorizados por los frigoríficos “consumeros” (que abastecen sólo el mercado interno: matarifes y supermercados, entre otros).
Pujol, expresó además que “estamos en un contexto de desinformación todos y estamos a la espera de que si será así o no. No hay que quitarle profundidad a esto, porque había una carta de intención firmada desde el año pasado pero esto está parado”.
Según se indicó, el expediente sobre la situación contractual del Mercado de Hacienda de Liniers ahora está bajo la lupa de altos funcionarios del Ejecutivo.
La investigación que realiza Defensa de la Competencia, por pedido de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), cobró nuevos bríos desde el miércoles pasado con la repentina suba de los valores de la hacienda que hizo sonar todas las alarmas del Gobierno en la batalla contra la inflación.
Consultado por “El Ombligo del Día” sobre su opinión personal con respecto a una posible intervención del mercado, “es deseable que no fuera así porque el mercado funciona normalmente con una realidad que existe: la de mayor productividad. Intervenir en esto puede traer más problemas”.
Finalmente, expresó que este tipo de medidas “siguen siendo de corto plazo y no de fondo, lo que generará más presión del consumidor. Se trata de decisiones que se vienen demorando y pueden hacer subir los precios. El pero se quiere morder la cola y no encuentra como”.
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