PARA LA IGLESIA, LOS PLANES SOCIALES “SON NECESARIOS”
“Mientras la inequidad social tenga niveles muy fuertes, es normal que haya reclamos, que la gente que está en situación de exclusión diga: ocúpense de nosotros, téngannos en cuenta”, advirtió el prelado.
El obispo sanisidrense confió, además, en que la cúpula del Episcopado y el presidente Néstor Kirchner pueden canalizar las relaciones por “la vía del diálogo”, aunque confirmó que esa instancia “está cortada en este momento”.
Sin bien evitó entrar en disquisiciones sobre la oportunidad de hacer pública la invitación al jefe del Estado a la sede del Episcopado, como lo hicieron los obispos el martes, monseñor Casaretto dijo que “es verdad que Kirchner manifestó, en una ocasión, su intención de tomar un café con nosotros”. Tras insistir en que los planes sociales “siguen siendo necesarios”, reclamó que la futura implementación de programas “tenga más en cuenta” las contraprestaciones laborales y educativas.
También consideró que para transparentar el sistema es “fundamental” un padrón único de beneficiarios y que los consejos consultivos cumplan su misión de contralor, pero evaluó como “compleja” la idea de la prestación universal, porque “no sé si los fondos dan” para llevarla a la práctica.
Monseñor Casaretto lamentó que “el pasado siga teniendo una vigencia muy fuerte en el presente argentino”, por lo que instó a “pensar, tras pasar por la verdad y la justicia, en el camino del reencuentro y del mutuo perdón”.
El prelado dijo “no tener temor” de ser acusado de complicidad con la dictadura, y alentó a que se aplique la justicia, a través del Poder Judicial, porque es la forma de que “las instituciones funcionen”.
El prelado precisó que el objetivo es difundir la “riqueza” de la doctrina social de la Iglesia y mantener vigente la opción por los pobres, diciéndole a la sociedad que “existe pobreza, existe exclusión”.
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