PARA LA JUSTICIA EL INCENDIO DEL MUSEO Y LA FACULTAD SE DEBIÓ A UNA “ACCIÓN HUMANA”
El juez de instrucción Carlos Carbone, que investiga cómo se inició el incendio de la facultad de Derecho y el Museo de Ciencias Naturales para determinar quiénes fueron los responsables, aseguró ayer que el siniestro fue consecuencia de “la acción humana” y ratificó lo que habían establecido las pericias: que se originó por la combinación de un elemento pirotécnico con hojas secas acumuladas en el techo del malogrado edificio. Su hipótesis de trabajo más seria, dijo, es que el comienzo del fuego está ligado a las bombas de estruendo que el martes 1º de julio arrojaron los trabajadores estatales durante la movilización que realizaron para exigir un aumento salarial. Además, Carbone citó a prestar declaración indagatoria hoy a cuatro empleados de la Empresa Provincial de la Energía que estarían vinculados al siniestro.
“La conclusión de Bomberos es que el fuego se debió a la obra de una acción humana, y que consistió en plantar elementos de pirotecnia precisamente en el techo del museo, sobre la ochava de Moreno y Santa Fe”, precisó ayer el juez quien, además, brindó otro dato: la bomba de estruendo que podría haber originado el incendio “habría sido lanzada a una distancia de diez metros”, dijo. “Esos elementos de pirotecnia –prosiguió el juez– entraron en combustión con una gran cantidad de hojas secas, además de las fibras que cubren los techos de madera para impermeabilizarlos y que son altamente combustibles”.
Inspección visual
Ayer, expertos de la Universidad Nacional de Rosario realizaron una inspección visual del edificio de Derecho, fundamentalmente focalizada en la torre, y establecieron que ésta –que no fue alcanzada por las llamas– “en principio no presenta un riesgo estructural inminente”. Según el decano de Derecho, Ricardo Silberstein, esto permitiría habilitar para el dictado de clases el sector del inmueble no afectado por el siniestro y, así, se podría poner en marcha un plan académico “alternativo” que apunta a que los alumnos “no pierdan el año lectivo”.
De todos modos, recién hoy los ingenieros Emilio Yuffé y Carlos Torregiani, del Instituto de Mecánica Aplicada y Estructuras (Imae), van a presentar sus conclusiones por escrito en la Secretaría de Política Edilicia de la UNR. La información fue proporcionada a El Ciudadano, por el director del Imae, Fernando Martínez, quien previamente se había comunicado con Torregiani, uno de los expertos que recorrió la facultad de Derecho. “Fue una inspección ocular, no hubo ningún ensayo para verificar, por ejemplo, si la capacidad de carga está sana. Y, según me dijo uno de los ingenieros, la torre no presenta riesgo estructural inminente.
De todos modos, los expertos observaron que “hay partes de mampostería y moldura que sí pueden desprenderse, por lo que recomendarían acordonar la zona para luego proceder al retiro de esos elementos”, dijo el funcionario, quien hizo hincapié en el carácter preliminar de la observación de Torregiani y Yuffé.
La misma información manejaba el decano Silberstein, quien destacó a este diario que, de confirmarse que el sector no alcanzado por el fuego no presenta daños estructurales se simplificaría el funcionamiento de la facultad, ya que se podría “aplicar el plan académico de emergencia”, consistente en “una reprogramación del cronograma de exámenes, del cursado de materias y del funcionamiento administrativo”, lo que evitaría a los alumnos la pérdida del año lectivo. No obstante, se mostró cauto y prefirió no arriesgar fechas respecto de la puesta en marcha de esta alternativa.
La inspección de Torregiani y Yuffé se prolongó durante cerca de horas y se centró en la torre, pese a que también se observaron otras dependencias. Previo a su ingreso al inmueble, Yuffé aclaró que venían a “tomar conocimiento, ver las prioridades de la facultad y establecer si hay algo muy grave”.
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