PARA LAVAGNA, EL ACUERDO CON EL FMI "NO ES IMPRESCINDIBLE"
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, sostuvo ayer que “no es imprescindible” para el país cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional el año próximo. Pero de inmediato aclaró que la situación “sería más fácil, sin ninguna duda” si se lograra firmar un convenio que permita refinanciar los vencimientos.
De todos modos, condicionó esa gestión a que se discuta “un acuerdo razonable, que reconozca los esfuerzos que hizo el país para salir sin ayuda de la peor crisis de su historia y que tenga en cuenta todo lo que se le pagó en estos años”.
Lavagna formuló estas declaraciones durante una exposición que realizó ayer en el marco de un seminario sobre “Políticas de Estado para el desarrollo de la Argentina”, organizado por Clarín como parte de las celebraciones por su 60ª aniversario.
La jornada contó también con exposiciones previas del senador Rodolfo Terragno; el titular del grupo Arcor, Luis Pagani y el economista Ricardo Arriazu.
Estas exposiciones y las que se llevarán a cabo entre hoy y mañana, serán publicadas en un Suplemento Especial a editarse el martes próximo.
En un Salón Auditorio colmado de gente, el ministro Lavagna hizo una exposición titulada “Del crecimiento al desarrollo sustentable”. Luego respondió preguntas del público. Una de esas estuvo referida si hay que esperar un acuerdo con FMI en 2006.
“No es imprescindible. Con un acuerdo razonable la situación sería más fácil. Pero si no se logra, tendremos que seguir trabajando solos, como hicimos hasta ahora”, comentó.
De esta forma, el ministro confirmó una noticia que Clarín anticipó en su edición del lunes último: el Gobierno analiza pasar todo el año próximo sin un programa con el FMI. Esto implicaría hacer frente con recursos propios a vencimientos con el organismo por 1.600 millones de dólares, además de otros compromisos con el Banco Mundial y el BID. Lavagna recordó ayer que desde 2001 se llevan pagados 14.500 millones de dólares al FMI y los otros organismos.
“Estamos listos para empezar a negociar, siempre que el acuerdo no interfiera con el corazón de nuestro plan económico”, dijo el ministro. Y precisó cuáles son algunos de los límites a las pretensiones del FMI: “Si piden un dólar a 2,50 pesos, decimos no. Si piden bajar las retenciones, decimos no”.
Lavagna ratificó que los dos pilares de la estrategia económica actual son alentar la inversión y generar más empleo. Y en esa línea también marcó las diferencias con el FMI: “Ellos reclaman una reforma impositiva, pero no es la misma que estamos haciendo nosotros que bajamos los impuestos ligados a la inversión”.
Sobre cómo controlar la inflación, también aludió a otra discrepancia con el Fondo. Dijo que “no se enfrenta sólo subiendo la tasa de interés”. Y lo acusó indirectamente de analizar la realidad con “hemiplegia intelectual”.
Lavagna reiteró que no habrá una nueva oferta para los bonistas que no entraron al canje; ratificó que no se elevará el tope salarial a partir del cual se paga Ganancias y anunció que el desempleo bajó a 10,3% en setiembre.
En relación con el eje de su exposición durante el seminario de ayer, el ministro planteó que “el crecimiento debe ser sustentable, no algo circunstancial”.
Y en esa línea, concluyó: “Creo firmemente que estamos en un punto de partida para una etapa diferente. El posible consolidar el proceso actual para llegar al Bicentenario con un crecimiento sin interrupciones, reabsorbiendo el desempleo, mejorando la distribución del ingreso, luchando contra la pobreza y en favor de la educación”.
Este contenido no está abierto a comentarios

