PARA LIFSCHITZ, NO HACE FALTA OTRO HOSPITAL DE EMERGENCIAS
El anuncio de que se construirá un nuevo hospital en la zona oeste de Rosario por parte de la provincia y orientado hacia accidentología y obstetricia recibió fuertes objeciones de parte de los funcionarios de la ciudad con el intendente a la cabeza. Miguel Lifschitz fue el más tajante: “A mí me parece que no es necesario, hay otras prioridades en salud”, descargó el intendente. Su secretaria de Salud, Mónica Fein, reclamó a la provincia “una mesa de diálogo para discutir en serio”.
El gobierno provincial anunció la construcción a partir de este año de cinco nuevos hospitales en el territorio santafesino y uno de ellos se levantará en Rosario, la ciudad con mayor desarrollo de la salud pública municipal. Según expresaron desde el Ministerio de Salud estará mayormente orientado a obstetricia y accidentología, dos especialidades sobre las cuales “ya se están realizando fuertes inversiones”, según advierten funcionarios locales.
El proyecto, para el cual aún no está definido el terreno, fue pensado con 40 camas de las cuales 10 serán destinadas a terapia y con una inversión de 5,2 millones. Es parte de un plan de inversión de 59 millones en salud pública que ayer oficializó el gobernador Jorge Obeid en la Casa Gris para levantar hospitales en cinco ciudades y reforzar otros como el Centenario.`
A pesar de que objetar la construcción de un hospital puede dar lugar a malos entendidos, Lifschitz dijo ayer por la mañana durante una entrevista en Radio Universidad: “A mí me parece que no es necesario (construir el nuevo hospital), hay otras prioridades en salud”.
“Siempre es positivo invertir en salud pública, pero sería importante que el futuro servicio no sea competitivo sino complementario de la oferta ya existente en el municipio”, advirtió para luego dejar abierta una puerta al diálogo: “Estimo que habrá tiempo para charlar con el ministro (de Salud provincial, Carlos Sylvestre Begnis) para articular proyectos”.
Tras quejarse porque el gobierno de la ciudad se entera “por la radio y los diarios”, opinó que “la infraestructura hospitalaria en Rosario es suficiente, no sólo para la ciudad sino para toda la región. Un hospital en la región metropolitana sería más interesante que en Rosario. Pero bueno, no quiero polemizar con esto, yo no soy especialista en salud pública”.
El diagnóstico del intendente es que “en el caso de Rosario es necesario ser más eficiente y articular mejorar los recursos para optimizar la atención a la gente”.
La secretaria de Salud Pública, Mónica Fein, fue la encargada de fundamentar, desde una visión técnica, las objeciones del gobierno municipal. “A nosotros no nos han convocado ni hemos podido participar de ninguna reunión para planificar. Creemos que es necesario que antes de definir proyectos nos sentemos provincia y municipalidad a ver dónde están las necesidades”.
“Tengo mis dudas de que sea necesario construir un nuevo hospital con las características del que se anunció. No decimos que no, pero recordemos que ya estamos construyendo un nuevo hospital de emergencias con más capacidad de terapia y una nueva maternidad. Por eso nos parece que hay que poner en discusión este tema de las inversiones y hacerlo en una mesa de diálogo seria”, reclamó Fein.
La responsable de la salud pública de la ciudad admitió que “en Rosario hacían falta más camas de terapia y por eso se está generando más infraestructura. Hoy el Heca tiene 12 camas de terapia intensiva y para el año que viene, cuando se inaugure el nuevo vamos a tener 24”, sostuvo. Por el lado de obstetricia, el panorama que pintan en la antigua casona de la plaza Maiztegui es similar. “En el quinto piso del Cema estamos expandiendo la Maternidad Martin. Va a tener otras diez camas, ampliamos la capacidad de neonatología, nuevos quirófanos… Nos parece que todo esto es para tener en cuenta”.
Invertir en el Sáenz Peña, el San Martín, o en otra ciudad
Mientras el gobierno provincial planea invertir en nueva infraestructura, en la Municipalidad objetan la elección y el diagnóstico de necesidades. Mónica Fein, responsable de Salud, le dijo ayer a El Ciudadano que la idea del gobierno de la ciudad es que “provincia y Municipalidad coordinen lo que hoy ya está funcionando porque hemos detectado lugares en los cuales hay importantes deficiencias y a la vez ver qué es necesario a futuro”.
Concretamente, creen que sería más beneficioso ampliar el hospital Roque Sáenz Peña y convertir en hospital de mediana complejidad al policlínico San Martín, un proyecto que los vecinos vienen reclamando hace tiempo.
En el caso del Roque Sáenz Peña, a la par de las actuales instalaciones hace años se levantó una estructura de hormigón de cuatro plantas que quedó a medio hacer. “Ya el Concejo Municipal nos pidió ampliar ese hospital. Nosotros hicimos nuevos consultorios externos pero si se pudiera concluir esa obra podríamos absorber y atender mejor a todos los pacientes que están llegando de las ciudades del sur del Gran Rosario”. La otra opción, que también la citó ayer el intendente Lifschitz, “es construir un nuevo hospital en alguna ciudad del cordón industrial de modo de equilibrar la oferta y no recargar tanto en Rosario”.
La otra propuesta es convertir el centro de salud San Martín, ubicado en Mendoza al 7700, en un hospital con un nivel de internación de mediana complejidad. También en este caso el Concejo intervino como consecuencia de las quejas de los vecinos por las distancias que deben recorrer para atenderse. El hospital de referencia de la zona oeste es el Carrasco.
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