PARA LOS CONSUMIDORES, LA CARNE VACUNA SIGUE SIENDO LA FAVORITA
La gran mayoría de los argentinos considera que el precio de la carne es caro, y que los cortes de mayor calidad son exportados en lugar de ser comercializados en el mercado interno.
Así lo refleja una encuesta de la consultora TNS-Gallup Argentina que realizó para el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
Según el relevamiento, la gran mayoría cree que el precio es caro, aunque señalan el rendimiento superior de la carne vacuna por lo que estima que no modificar su ingesta en los próximos meses (72 por ciento).
Un 8 por ciento dice, incluso, que lo aumentará; un 12 por ciento cree que va a disminuir algo su consumo y un 2 por ciento mucho.
Finalmente, sólo un 10 por ciento de los argentinos le otorga cierta importancia a la incidencia del aumento del consumo interno de los últimos años en el precio del producto o que sólo un 8 por ciento lo relacione con la escasa oferta interna de carne.
La carne de ternera, como era de esperar, es la m s valorada con un 39 por ciento de las opiniones, seguida por la de novillito (27 por ciento) y novillo (26 por ciento), pero llama la atención que la vaquillona, con un 4 por ciento, tiene una valoración casi igual a la vaca (3 por ciento).
En tanto, un 73 por ciento de los encuestados cree que la carne vacuna que se exporta es mejor que la que se consume en el país. Sobre esto, el licenciado Luis Fontoira, del IPCVA, considera que “no sólo es falaz, dado que la calidad de la carne es la misma sino que, forzando el análisis, se podría decir exactamente lo contrario de acuerdo al “paladar” argentino que valora mucho los animales jóvenes y pequeños”.
Sólo un 15 por ciento estima que la calidad es la misma y apenas un 4 por ciento declara que la carne que se envía al exterior es de peor calidad que la que se consume aquí. “Esta creencia, en líneas generales, se mantiene en todos los segmentos sociodemográficos”, agrega Fontoira.
Otro punto controvertido está referido al porcentaje de carne que se exporta. La mayoría de los argentinos cree que es mayor el volumen que se exporta que el que se ingiere en el país cuando la realidad indica que cerca del 80 por ciento de la carne producida va al consumo interno.
Un 20 por ciento declara que se exporta entre un 26 al 50 por ciento, un 25 por ciento entre un 51 al 75 por ciento y un 12 por ciento m s de un 75 por ciento.
Acerca del tiempo de producción de un animal, un 50 por ciento de los encuestados ni siquiera arriesga cifras sobre el lapso que media entre la parición de un animal hasta que llega a la mesa del consumidor.
Otros opinan que es de apenas dos años, cuando si se suman la preñez, el destete y el engorde, el tiempo de crianza está más cerca de los tres años.
Entre un 78 y un 82 por ciento de la gente tiene un profundo desconocimiento acerca de las grandes cifras vinculadas con la producción de carne vacuna.
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