PARA LOS NIÑOS POBRES NO HAY LUGAR EN EL PELOTERO
Una organización social del barrio La Palmera –un asentamiento ubicado en la zona de Cerrito al 7500–, denunció que sufrió la discriminación por parte de comerciantes que alquilan peloteros, algunos de los cuales, al enterarse de que era para un comedor comunitario de una villa, se negaban a prestarles el servicio para el próximo Día del Niño por considerar que “no se garantiza la calidad de los niños” y que “no son aptos para meterlos en un pelotero”. “Parece mentira que los niños pobres no puedan disfrutar de un juego por un prejuicio de esta índole, es algo muy doloroso”, dijo Diego Vodicka, representante del Frente Rosarino de Organizaciones Comunitarias.
Aún así, el dirigente adelantó que “se realizará el festejo para los pibes con una chocolatada , globos, murga y todo lo que esté al alcance para brindarles un día especial, a lo mejor humilde, pero lleno de amor a ellos que son los que más sufren”.
“El festejo del Día del Niño lo hacemos todos los años con lo que podemos o inventamos pero no dejamos de ofrecerle algo a nuestros pibes. En esta ocasión y por primera vez conseguimos, gracias a la provincia y al municipio, un dinero para poder alquilar dos peloteros para que la fiesta sea mas completa”, explicó Vodicka. “Para esta época hay muchos pedidos por lo que los reservamos con anticipación pero los comerciantes al entrarse de la dirección del asentamiento y que era para una copa de leche, directamente nos levantaron el servicio. Dijeron que no les convenía porque los chicos no eran del perfil para los juegos”, agregó. “Nuestros pibes son humildes, en general trabajan en la calle, limpian vidrios o piden y queríamos que disfruten como cualquiera, pero parece que no tienen derecho”, se quejo el dirigente barrial.
“La única oportunidad que tienen nuestros chicos de subirse a un pelotero es a través de estas actividades que organizamos, porque al cine lo ven sólo desde la puerta mientras piden y del parque Independencia lo que más conocen son los tachos de basura”, disparó el dirigente barrial.
“Representamos a un grupo de instituciones con un comedor y copa de leche para un asentamiento de 290 familias, ubicado en la zona de Cerrito y Circunvalación, conocido como La Palmera, por una planta histórica que se encuentra al costado de la villa. Tenemos 800 raciones de comida y la mayor parte son para los chicos”, explicó el dirigente barrial.
“Igual no vamos a bajar los brazos y vamos a festejar con o sin pelotero, pero queremos hacer público este hecho ya que nos parece un acto discriminatorio y de gran insensibilidad para con los niños pobres de la ciudad”, concluyó Vodicka, aunque guardaba aún la esperanza de poder contar con los juegos para los chicos de barrio.
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