PARA MARCUCCI, "ES GATOPARDISMO PURO"
Esta mañana el Ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, y el Gobernador de la Provincia, Ing. Jorge Alberto Obeid, se reunieron para evaluar el nuevo sistema de designación de jueces de paz que pretende cubrir las 64 vacantes que hay en todo el territorio santafesino (Ver Nota Principal).
Sin embargo, la medida parece que no conformar a la oposción.
“Esto no es de ningún modo superador”, disparó el diputado Hugo Marcucci (UCR) quien apuntó que “debe ser el propio Consejo de la Magistratura el que elija a los jueces comunales y para eso habría que jerarquizar su función incorporándolo al sistema judicial provincial. La garantía es que el Consejo tiene representantes de los Colegios de Abogados, de Magistrados, del Poder Judicial, de la Corte y el Subsecretario de Justicia. Ahora con esta comisión los tres miembros representan al mismo sector: la Corte politizada como está, el titular de la cartera de Justicia y un abogado amigo del gobernador. Esto es gatopardismo puro, es cambiar algo para que no cambie nada”, aseguró.
Además, no ahorró criticas al proyecto y recordó que “en el marco de la tan mentada reforma judicial lanzada por este gobierno, propuse jerarquizar la figura del juez comunal con más tareas y responsabilidades y con más exigencia en la selección: quienes ejerzan el cargo deben ser abogados. Y lo propuse para no tener que soportar al kinesiólogo de (Carlos) Reutemann al frente de un juzgado comunal como pasa hoy en día”.
Para el legislador “la selección debería hacerla el Consejo de la Magistratura donde están representados varios sectores, donde se evaluarían además de los antecedentes y entrevistas personales, los conocimientos a través de un examen con puntaje, minimizando así la injerencia política en la designación”.
“Por eso -agregó- pienso que lo que se propone ahora es solo maquillaje, gatopardismo puro, cambiar algo para que nada cambie. No es un cambio profundo. Además queda fuera la opinión de la comunidad, que debería expresar su consenso en torno del designado que tampoco demuestra con este método su idoneidad”.
Finalmente Marcucci reconoció que “si bien el Consejo de la Magistratura no tiene un funcionamiento ideal, hay que mejorarlo, no dejarlo de lado. Con este sistema es muy difícil que el designado tenga independencia del poder político que lo designa”.
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