PARA MARTÍN BALBARREY, QUE NO HAYA LUZ NI AGUA EN LAS VIVIENDAS, "ES UN PEQUEÑO DETALLE"
El Intendente de la ciudad de Santa Fe, Martín Balbarrey, admitió ayer en el marco de la inauguración de los complejos habitacionales para las personas afectadas por la inundación, que el hecho de que las viviendas no tengan agua ni luz, “es un pequeño detalle”.
“Hay que ser conciente que fue muy dura la situación de Santa Fe ante la catastrofe hídrica. Sólo quedan 77 familias en los centros de evacuados”, sostuvo Balbarrey.
El Intendente pidió a los santafesinos, que sean solidarios con los que siufrieron la catástrofe. “Les pido a quienes nos critican, que tengan paciencia porque nosotros tenemos que estar al lado de estas personas, porque perdieron todos, hasta la vivienda”, dijo
Balbarrey aseguró que “fue un desafío, porque cuando asumimos la gente de Cooperación Internacional se quería retirar de los programas, porque no había encontrado apoyo desde la Municipalidad. Por eso, nosotros quisimos cumplir con la fecha inaugural, para tener respeto internacional”.
Tal como lo anunció el intendente Martín Balbarrey el sábado pasado, quedaron oficialmente inauguradas las 84 viviendas erigidas en Hugo Wast y avenida Santa Fe (Loyola Norte) y las 68 ubicadas en San Lorenzo, pocos metros al norte de Gorriti (Las Delicias), aunque aún resta resolver un tema fundamental, como es la provisión de agua potable y energía eléctrica.
El director municipal de la Vivienda, Alfredo Migone, explicó que en Loyola ya está ejecutada la red general de agua y los vecinos cuentan con dos canillas para abastecerse, “aunque somos conscientes de que son pocas”, reconoció.
En cuanto a Las Delicias, aseveró que esta obra “comenzó a ejecutarse, ya están comprados todos los elementos necesarios y se acordó con Aguas Provinciales -que por el momento lleva agua al barrio día por medio- cómo se va a hacer la obra que permitirá a los vecinos contar con cuatro canillas y tener cerca una boca de agua”. Migone estimó que en 10 días los trabajos estarían finalizados.
Las conexiones a los domicilios particulares “está en compás de espera en función de los limitados recursos de la Municipalidad”.
A MEDIA LUZ
Una recorrida de El Litoral por estos barrios permitió comprobar que todas las viviendas están enganchadas al suministro eléctrico del alumbrado público porque aún carecen de la instalación adecuada del servicio.
Para saldar esta deuda pendiente, la Municipalidad se encuentra abocada a trasladar todos los insumos -cables y postes- que se instalaron en su momento en algunos centros de evacuados a estos nuevos barrios.
“Aprovechamos esos recursos a medida que se relocaliza la gente”, dijo Migone. En La Florida quedan todavía cuatro carpas que esperan les entreguen kits de materiales para construir sus viviendas y marcharse definitivamente.
En efecto, los materiales eléctricos de La Florida se llevaron a La Esmeralda y a Callejón Roca y República de Siria, donde se erige un tercer complejo de casas que podría inaugurarse a fin de mes.
El funcionario recalcó que “en 60 días esto pasó de ser un terreno baldío a un barrio de viviendas”.
RECLAMO DE VECINOS
Las viviendas -cuya construcción fue financiada por la Unión Europea a través de la Cruz Roja Alemana- constan de una pequeña habitación y un baño, por lo que algunos optan por conservar las carpas que ocuparon durante meses para ampliar los espacios.
La construcción de los pozos negros corre por cuenta de cada familia, aunque la Municipalidad aportó 300 ladrillos.
“Necesitamos que nos traigan más ladrillos porque con esa cantidad no alcanza para terminar los pozos negros. No estamos desagradecidos pero ésa es la realidad”, era el reclamo conjunto de los vecinos.
En una de las viviendas ubicadas en el corazón del nuevo barrio de Loyola Norte, una ventana se despegó y cayó sobre un niño, que sufrió fractura del tabique nasal.
Atrás parecen haber quedado las objeciones que algunos viejos habitantes de esos barrios pusieron a la llegada de los inundados, más relacionadas con invasión de espacios comunitarios.
“Hasta ahora no hemos tenido ningún problema con los antiguos vecinos del barrio, al contrario. Acá nadie te toca nada aunque dejes la casa sola, y eso que no son nada seguras”, afirmaron algunos.
A pesar de que hay serias cuentas pendientes, mañana el intendente Martín Balbarrey dejará oficialmente inaugurados los primeros dos barrios fruto de la inundación. Eso sí, si no llueve. Porque ya se anticipó de que si el tiempo no acompaña, la inauguración se postergará.
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