PARA PREVENIR QUEMADURAS CON PIROTECNIA
A menos de un mes de las fiestas de fin de año, es conveniente comenzar a hablar sobre la prevención de los accidentes que ocurren como consecuencia de la manipulación de pirotecnia.
Bajo el lema “Los festejos son expresión de alegría; no los transformemos en tristeza por la irresponsabilidad de nuestros actos”, la Dirección de Defensa Civil organizó una serie de actividades por el Día Nacional de la Defensa Civil, conmemorado el pasado 23 de noviembre.
Entre ellas, figuraron dos charlas ofrecidas por el Dr. Eduardo Roggiero, médico pediatra del Hospital de Quemados de Buenos Aires, que atiende exclusivamente a ese tipo de pacientes y donde se realizan cirugías reparadoras y plásticas por las secuelas dejadas por quemaduras. Esa charla también fue organizada por el Comité de Docencia del Hospital de Niños.
En diálogo con El Litoral, el profesional opinó que “como médico de quemados, la mejor recomendación para las fiestas es no utilizar pirotecnia. Lamentablemente, como sé que eso no va a ocurrir porque todos los años hay consumo de pirotecnia, se deben hacer algunas recomendaciones”.
Entre las indicaciones hizo hincapié en no usar pirotecnia clandestina; no guardar en los bolsillos los cohetes comunes, que parecen inofensivos, porque la pirotecnia clandestina explota espontáneamente con el calor o con el roce del pantalón y provoca quemaduras en las piernas, los muslos o los glúteos, donde se almacena; usar estos elementos de la manera más segura posible; no almacenarlos todos juntos sino separados, por si hay alguna detonación espontánea.
Roggiero también explicó que los niños no tienen que manipular pirotecnia y mencionó que “hasta las estrellitas pueden ser peligrosas porque pueden prender la ropa de nylon y generar un incendio o provocar quemaduras oculares”. Y advirtió que “hay un artefacto de pirotecnia que se llama tres tiros, que es particularmente peligroso: no siempre explota bien y es el que más quemaduras de manos y amputaciones de dedos provoca”.
Anticipos de verano
El pediatra se mostró preocupado porque en esta esta época del año ya se están atendiendo casos de quemados por pirotecnia en el Hospital del Quemado. “Este año empezamos bastante temprano -comentó-, a diferencia de otros en que fue bastante fluctuante. Hace dos o tres años, por la situación económica del país, tuvimos menos casos y también hubo una fiesta de fin de año que llovió y eso hizo disminuir la cantidad de casos. Pero parece que este año va a venir fuerte porque ya estamos teniendo casos de quemaduras por pirotecnia”.
Por otra parte, aseguró que también comienzan a recibir pacientes por quemaduras solares. Comentó que “en general, no son graves, en relación a las secuelas, porque no requieren de ningún tipo de operación pero sí muy dolorosas, salvo que sean masivas. Lo más importante es poner compresas frías en la zona afectada para calmar el dolor, que es lo característico de la quemadura”.
También precisó que “se debe administrar algún analgésico común (aspirina o ibuprofeno) e indicarle que tome mucho líquido. El paciente quemado tiene que orinar mucho y tiene que estar permanentemente con las mucosas húmedas. El riesgo de estas quemaduras no pasa tanto por la lesión y la secuela que provoca a nivel de la piel sino la deshidratación. Son más susceptibles de eso los niños y los ancianos”.
Por último, Roggiero informó que el Hospital del Quemado cuenta con camas de internación para adultos y niños, de cuidados intermedios y autocuidados, y que los casos pediátricos críticos son derivados al Hospital Garrahan, que tiene seis camas de terapia intensiva.
Agua y electricidad
El Hospital del Quemado de Buenos Aires atiende pacientes (niños y adultos) que sufrieron algún tipo de quemadura en su cuerpo, provocadas por distintas causas.
En el caso de los niños, el Dr. Eduardo Roggiero, explicó que los menores de 3 años se queman con líquidos calientes que generalmente se producen en familias con escasos recursos, que no tienen disponibilidad de agua caliente en sus casas y se tienen que calentar agua para el baño, la higiene personal y la comida. “Manipulando agua en ambientes pequeños, con muchos niños se derraman los líquidos calientes y se producen las quemaduras”, aseguró.
Por otra parte, planteó que “entre los niños que gatean se ven frecuentemente muchos casos de quemaduras con electricidad: los chicos muerden o chupan los cables, sobre todo el del televisor que guarda corriente, o meten cosas en los enchufes. Se producen serias quemaduras frecuentes de boca y lengua”. Y agregó: “En los chicos mayores de 3 años ya se ven quemaduras con fuego, por quemar basura o hacer fogatas”.
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