Para que todos los conozcan
"El Informe Borgonovo es el equivalente de la provincia al que hizo la Conadep en el país” sobre la violación de los derechos humanos durante los años de plomo. Así calificó a su obra el autor del trabajo que ayer fue presentado en una edición especial impresa en la delegación local de la Secretaría de Estado de Derechos Humanos. La idea de las autoridades es la difusión masiva de ese documento para que “con la voluntad de todos y la memoria se puedan saldar las heridas abiertas” que dejó la peor dictadura militar argentina, según las palabras de Domingo Pochettino, titular del organismo provincial y ex exiliado y preso político de los militares.El informe fue realizado en 1997 por Esteban Borgonovo, durante su gestión como subsecretario de Asuntos Legislativos de la provincia, a partir de las directivas impartidas por el entonces ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, en la primera gestión de Obeid (1995-1999). El también hoy titular de la cartera política le encomendó por entonces a Borgonovo que investigue la participación de personal de la Policía santafesina en hechos violatorios de los derechos humanos cometidos durante la última dictadura militar. Para eso el funcionario debía percatarse de las actuaciones contenidas en la causa “Feced, Agustín -ex jefe de la Policía de Rosario- y otros s/homicidio, violación y torturas, expediente nº 47.913 y sus acumulados”, que se tramitaba en la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario y que en 1987 se paralizó cuando se dictó la ley de obediencia debida.Tanto Pochettino como Borgonovo abogaron ayer por la reapertura de ese expediente para que se haga justicia: “Va a haber muchos presos si así se lo hace”, remarcó, por su parte, el secretario de Estado de Derechos Humanos provincial. Lo hizo a lo largo de una conferencia de prensa con la publicación sobre la mesa y la presencia, además, del subsecretario de Justicia y Culto, Walter Gálvez –quien asistió en representación del propio Rosúa–, y del subsecretario de Derechos Humanos, Víctor Aliprandi.Tres fotos en colores de las dependencias del centro clandestino de detención que funcionó en la ex Jefatura rosarina, en la ochava de San Lorenzo y Dorrego, ilustran la tapa de la “edición especial de memoria y presente del informe sobre la «causa Feced»”. La publicación en sus veinte páginas contiene el “Informe Borgonovo”, como se lo denominó en Rosario cuando se dio a conocer en 1997. “Esto nos permitirá que la sociedad lo conozca para que recuperemos la memoria, que sepamos qué es lo que pasó y que acompañemos este proceso judicial que en algún momento se reabrirá con la necesidad de que con justicia vamos a tener un país mejor”, expresó Pochettino, sobre la edición impresa que empezará a circular por todas las entidades gubernamentales y no gubernamentales, universidades, escuelas y medios de comunicación.El organismo provincial, debido al protagonismo que hoy en día tienen los derechos humanos, se vio en la “obligación de explicar por qué estamos trabajando y una de las cosas –dijo Pochettino– que se quiere dejar en claro con todo esto es que para construir un país grande hace falta la voluntad de absolutamente todos los argentinos. Pero hay que saldar las heridas abiertas porque si no nunca encontraremos el punto de acuerdo para lograr este objetivo”, remarcó el funcionario.El “Informe Borgonovo” –que le llevó a su autor dos meses de trabajo, tras la lectura de más de 10.000 fojas de la causa Feced– contribuyó en su momento al desplazamiento de la fuerza de personal en servicio involucrado en los hechos investigados. El mencionado caso se conformó a partir de denuncias penales de las propias víctimas o sus familiares en los tribunales ordinarios rosarinos al retornar la democracia al país (1983) y también de actuaciones que inició la justicia militar en 1984.Por su parte, Borgonovo explicó que cualquier persona podrá encontrar en el informe “un resumen apto, totalmente objetivo, construido sobre la base de las voces de las víctimas y que le va a permitir conocer, al que se acerque de buena fe, que se trató de una decisión política y de un plan represivo y perverso que se aplicó en el país y cuyo capítulo rosarino está contenido en estas páginas. Es una forma de sembrar conciencia de libertad, democracia y derechos humanos”, remarcó.El autor del documento admitió que su trabajo “se puede asimilar, en términos objetivos” al realizado por la Conadep. “Aquí la diferencia es que fue hecho por un funcionario público de acuerdo a las directivas del por entonces ministro Rosúa y con la luz verde del (también por entonces) gobernador Jorge Obeid. Mi informe no fue hecho por una comisión –como la Conadep– pero en términos de lo que recoge y cómo está planteado para la provincia se puede decir, tranquilamente, que es un equivalente”, completó.
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