PARA ROBERTO ROSÚA, EL PROBLEMA DEL GOBIERNO ES LA BUROCRACIA
El Gobierno provincial oficializó ayer la renuncia del Ministro Coordinador Julio Barberis, a través de un decreto con el cual se aceptó el alejamiento de quien fuera no sólo la mano derecha de Jorge Obeid desde hace muchos años, sino su amigo personal. De esta manera, el gobernador aplacó una nueva crisis de gabinete a pesar de que aún le falta definir quién será el reemplazante. Temporariamente dejó la cartera a cargo del ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, quien ayer ensayó una explicación del momento que atraviesa la actual administración al asegurar que no hay problemas de gestión política sino “dificultades a causa de la intervención en los trámites de reparticiones burocráticas que dificultan la concreción de obras y contrataciones”.
El Gobernador Jorge Obeid agradeció a Barberis “los servicios prestados” en el decreto 1.123 por medio del cual se aceptó su renuncia al cargo de ministro Coordinador. El texto, escueto, ahorra cualquier tipo de explicación por el alejamiento. Tampoco nadie del gobierno desmintió las versiones que dieron cuenta de un fuerte enfrentamiento entre Barberis y el ministro de Hacienda, Walter Agosto. Nicolás Piazza, Juan Carlos Forconi y el versátil Walter Gálvez, todos hombres del staff obeidista, sonaron ayer como posibles reemplazantes de Barberis.
El único del gabinete que habló en público fue el Ministro de Gobierno, Roberto Rosúa. Confirmó que hubo una reunión a solas entre el Gobernador y su Ministro, que fue el punto final del trabajo conjunto, pero nunca dio una versión oficial de los motivos del alejamiento. “No creo que haya pasado eso”, se limitó a responder cuando se le preguntó si se trató de diferencias insalvables entre el ministro saliente y su par de Hacienda, Walter Agosto.
Desde que se conoció la renuncia de Barberis, el Gobernador no habló del tema. Pero su presencia el martes a la tarde en la Bolsa de Comercio de Rosario junto a Walter Agosto, a quien a esa hora también se daba por renunciado, pareció confirmar que Obeid tuvo que tomar partido.
El silencio oficial alimentó todo tipo de versiones en los dos últimos días. Desde acuerdos de Barberis con el sindicato UPCN que excedieron el mandato del Gobernador, hasta una supuesta inoperancia del Ministerio Coordinador. Según pudo saber este diario, el propio gobernador se quejó en privado del funcionamiento del área bajo responsabilidad de Barberis. “No tengo ministro Coordinador”, presagió pocas horas antes de que se conociera la renuncia de Barberis.
Una semana antes, el Ministro de Hacienda había admitido en público que en un año de recaudación altísima casi todas las áreas del gobierno provincial tienen sus partidas presupuestarias subejecutadas. Más concreto: hay necesidades, hay recursos, pero las partidas no se ejecutan.
Rosúa admitió que su ministerio es uno de los que tiene problemas de ese tipo: “Yo no le atribuyo la culpa ni a Agosto ni a Barberis, sino a una tradición burocrática del Estado santafesino”.
Según el Ministro, “hay montado un conjunto de disposiciones que dificultan acelerar los trámites” y contó que se trabaja en conjunto entre distintas carteras para “analizar las disposiciones que traban la ejecución de obras y las contrataciones de modo de achicar el peso de la máquina de impedir”.
“La máquina de impedir”, frase acuñada por el propio gobernador para explicar las demoras en obras públicas o compromisos asumidos, asigna responsabilidades a una estructura amorfa, poco manipulable, que de acuerdo a esta versión atenta contra los objetivos del gobierno.
Rosúa negó que haya dificultades de gestión política: “Este es un gobierno que se propuso derogar la ley de lemas y lo hizo, buscó un sistema electoral participativo y lo consiguió. Prometió reforma constitucional, reforma policial, ley de autonomía municipal y de información pública, y los proyectos están siendo analizados en la Legislatura”, se jactó.
El Ministro, en cambio, admitió problemas de comunicación: “Esto es algo que ya lo dijo la vicegobernadora y que lo sentimos los ministros. No culpo al periodismo, quizás los ministros estamos demasiado preocupados por ejecutar cosas, y al mismo tiempo menos preocupados por comunicar lo que hacemos”.
“LAS ENCUESTAS NO MOLESTAN, PERO TAMPOCO GUSTAN”
“No creo que molesten, pero tampoco gustan”, señaló ayer el Ministro de Gobierno Roberto Rosúa sobre la difusión de una encuesta de imagen realizada en la provincia, difundida esta semana y encargada por la Presidencia de la Nación, que otorga una fuerte ventaja a Hermes Binner por encima del oficialismo.
“No sé si las encuestas son auténticas o no. Tengo bastante desconfianza tanto de las que dan bien como de las que dan mal. Lo concreto es que año tras año tenemos encuestas contrarias y elecciones ganadas, de manera que no me preocupa”, dijo el Ministro de Gobierno y a cargo de la cartera de Corrdinación hasta nuevo aviso.
Este contenido no está abierto a comentarios

