PARA ROSÚA, EL AUMENTO A LOS JUDICIALES GENERA UN CUADRO “POCO EQUITATIVO”
Primero aclaró que “no se trató de una decisión del gobierno de la provincia”. E inmediatamente, el ministro de Gobierno santafesino, Roberto Rosúa, advirtió que el aumento de salarios de entre el 19 y el 30 por ciento otorgado a los empleados judiciales “va a generar problemas en la provincia”. Es que la suba se dio al mismo tiempo que el gremio docente, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) reclaman una recomposición salarial (ver aparte). El funcionario hizo estas declaraciones en el marco de un acto en la Jefatura de Policía de Rosario (Ovidio Lagos al 5200), donde también reconoció que tras el aumento, el cuadro de situación “es poco equitativo”.
Ahora el sueldo básico mínimo de los tres mil empleados del Poder Judicial de Santa Fe será de mil pesos. Y aunque la suba se dio por la ley de enganche, que establece que los beneficios otorgados por la Justicia federal deben aplicarse de igual forma en la provincia, los fondos para sufragarla provienen de las rentas generales santafesinas.
Esa fue también la explicación que el ministro de Gobierno dio para aclarar que no fue la provincia la que decidió el incremento de salarios para los judiciales. “La política salarial del Poder Judicial está atada por ley a la Nación. Entonces, la suba dada a los judiciales federales repercutió en Santa Fe, pero no estaba en nuestras manos”, señaló.
Lo cierto es que tanto magistrados (jueces de primera y segunda instancia, camaristas y ministros de la Corte) como funcionarios (secretarios de juzgados, defensores, fiscales y asesores técnicos, entre otros) y empleados de la Corte Suprema de Justicia provincial (empleados y ordenanzas, entre otros) cobraron anteayer sus haberes con aumentos que oscilan entre 19 y el 30 por ciento.
Así, por ejemplo, un magistrado que percibía ocho mil pesos de bolsillo, de ahora en adelante ganará 10.400 pesos. Y un funcionario con 20 años de antigüedad que recibió una suba del 18 por ciento cobró hace dos días seis mil pesos brutos y se llevó 3.800 de bolsillo.
Diferentes básicos
Una vez que aclaró que la decisión del aumento no había estado en manos del gobierno provincial, Rosúa no sólo admitió que esa suba “va a generar problemas”, sino que agregó que “la diferencia salarial de los distintos sectores no es nada deseable y no hay dudas de que esta situación es poco equitativa”. Es que la disparidad entre el básico de un judicial y un maestro santafesino es de 790 pesos.
El ministro recordó que “Santa Fe pautó a fin del año pasado una política salarial para los empleados del Estado” y, al igual que el gobernador Jorge Obeid insistió con que “se hicieron grandes esfuerzos para afrontarlos y se dispusieron para este año 260 millones de pesos en política salarial”.
Sin embargo, indicó que “el gobierno está dispuesto a conversar” y aseguró que “el propio gobernador en forma personal va a conducir el conflicto”.
Además, Rosúa señaló que “habrá que resolver el problema”, pero también aclaró que “en este caso se trata de un inconveniente que surge desde una jurisdicción extraña porque el aumento de los empleados judiciales fue gestado en Buenos Aires. No estaba en nuestras manos”.
El funcionario consideró válido el reclamo de recomposición salarial planteado por los docentes y el resto de los estatales al señalar que “el gobierno quiere que los maestros y todos empleados tengan un mejor sueldo”, pero advirtió que “siempre deben analizarse los pedidos dentro de las pautas presupuestarias y las posibilidades que realmente existen”.
Este contenido no está abierto a comentarios

