Para Wall Street es inexorable un fuerte ajuste en la economía tras las elecciones
Hablan de la bomba de tiempo que deja el kirchnerismo. Quien gane en las presidenciales no podrá mantener una visión gradualista como se deja ver en la campaña. Entusiasma que haya una segunda vuelta entre Scioli y Macri.
La recta final para las elecciones presidenciales solo deja una incógnita: si habrá o no segunda vuelta entre el candidato del Gobierno, Daniel Scioli, y líder del PRO Mauricio Macri. Para los banqueros, esa es la única pregunta que tienen. Porque saben que independientemente de quien termine ganando, la bomba de tiempo que deja el kirchnerismo en materia económica deberá ser desactivada lo antes posible, Dicen incluso que a pesar de los discursos de los candidatos donde hablan de aplicar políticas “gradualistas”, la urgencia hará a que no haya tiempo para seguir tapando baches.
Esas conclusiones se leen y se escuchan por estas horas entre los hombres de finanzas de Wall Street. Los primeros indicios surgieron de un panel que se realizó el viernes pasado por la asociación que los nuclea, la EMTA, donde trataron de adelantar lo que podría pasar luego del domingo próximo con las elecciones. Arturo Porzecanski (American University), Fernando Losada (AB), Patrick Esteruelas (EMSO) Siobhan Morden (Jefferies LLC) y Alejandro Catterberg (Poliarquía Consultores) debatieron sobre lo que vendrá ante financistas de la Gran Manzana.
Las conclusiones fueron obvias: el país no tiene mucho margen para el gradualismo. Dicen los banqueros que las tendencias macro globales en los últimos meses han agravado la crisis de la Argentina con un superávit comercial colapsado y sin acceso al mercado de crédito sumado al déficit en cuenta corriente, el atraso cambiario, las reservas netas de divisas que están virtualmente en cero.
“La carga sobre la próxima administración para mejorar su flujo de caja mediante el ajuste de los precios relativos incluyendo la controvertida devaluación y una reducción de los subsidios, será importante”, disparó Morden en esa reunión.
El jefe del banco de inversión Bulltick Capital Markets, Alberto Bernal, sostiene que independientemente de quién gane las elecciones, Argentina “experimentará un ajuste significativo en la conducción de la política económica”. “De lo contrario, el país corre el riesgo de sucumbir en el caos económico y financiero en el corto plazo”, alerta.
Dice que por ejemplo, Argentina necesita reponer su stock de reservas internacionales en el corto plazo o habrá una disparada del tipo de cambio. “Está claro que el plan económico de Macri es muy favorable al mercado, sin embargo, tenemos que argumentar que el plan de Scioli también es bastante ‘aceptable’ desde la perspectiva del mercado”, reconoce.
Para Credit Suisse, la transición política va a ser compleja tanto para Scioli como para Macri si bien creen que ambos candidatos tienen la capacidad de aplicar las políticas necesarias para corregir las mayores distorsiones de la economía. “El próximo presidente tendrá que usar mucho capital político en los primeros meses de gobierno para hacer reformas, pero tendrá suficiente poder para hacerlo. Cabe recordar que en Argentina el presidente concentra mucho poder”, aseguran.
El banco suizo proyecta crecimiento para el año que viene (un crecimiento del PBI real de 2.6%) pero asume que es como respuesta a ciertos cambios en la política económica, como ser negociación con los holdouts, reducir el déficit fiscal, reducción de la inflación, etc., que van a reducir la incertidumbre y mejorar las expectativas para consumo e inversión en el 2016. Sin eso, no habrá crecimiento.
En otras palabras, los banqueros esperan que el que asume realice el ajuste para empezar a crecer o -vaticinan- otro años de estancamiento como el actual.
Fuente: Infobae
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