PARAGUAY DEJÓ A TRINIDAD Y TOBAGO CON LAS MANOS VACÍAS
Remota, pero esperanza al fin. Trinidad y Tobago luchaba por la clasificación. Enfrente, una selección paraguaya que prometía mucho pero que se quedó en nada y eliminada en el segundo partido.
Igualmente, los caribeños no dependían de sí mismos para acceder a la siguiente fase. No sólo tenían que ganar por una buena diferencia, sino que en el otro partido del Grupo B, entre Inglaterra y Suecia, debían esperar una victoria del equipo de Eriksson.
En el terreno de juego, el trámite del partido se dio al comienzo muy desprolijo y con pocas ideas en ataque de ambos conjuntos. Sin embargo, Paraguay tuvo la primera en la cabeza de Roque Santa Cruz, que sacó muy bien el arquero Jack.
Trinidad y Tobago no se quedó atrás e intentó con tiros desviados de Whitley y Yorke –la manija del equipo-. Parecía que ninguno podía abrir el marcador porque no sabían de qué forma llegar al arco. Hasta que a los 25 minutos apareció el gol, aunque involuntario.
Luego del tiro libre de Acuña desde la izquierda, cabeceó Dos Santos en la búsqueda de Valdez o Santa Cruz, pero quien la peinó fue el caribeño Sancho para que se le filtre al palo izquierdo del arquero. Nada que hacer, inesperadamente, Paraguay se ponía 1-0.
Y después del gol, las mejores chances estuvieron en los pies paraguayos. Valdez tuvo su oportunidad solo contra el arquero Jack, pero lo salió a atorar muy bien y salvó a Trinidad y Tobago del segundo. Poco después, a Caniza le anularon un gol por estar en offside.
Los dirigidos por el holandés Leo Beenhakker no pudieron ni meterse en el partido con el resultado que llegaba desde Colonia, donde Inglaterra le ganaba por la mínima diferencia a Suecia, y terminaron aguantando a un Paraguay que atacaba cada vez con más gente. Así fue que la última la tuvo Valdez con un tiro que sacó un defensor caribeño en la línea.
En el primer tiempo, quienes necesitaban el triunfo ofrecieron muy poco y los que brindaban el espectáculo eran los de Paraguay. En los segundos cuarenta y cinco minutos la tendencia cambió. Trinidad y Tobago se animó y salió con todo a buscar el partido. Pero de a poco se desinfló.
Por momentos el encuentro se hizo de ida y vuelta aunque aburrido y poco vistoso. Además, Paraguay estaba preciso en la marca y con el ingreso de Nelson Cuevas se oxigenó el ataque guaraní.
Sin embargo, a los 33 minutos, Trinidad y Tobago estuvo cerca de anotar cuando Latapy sacó un misil de su bolsillo y el remate se fue apenas por arriba del travesaño. Los caribeños soñaban con darlo vuelta, y además las noticias del partido entre Inglaterra y Suecia eran óptimas: los de Eriksson ganaban 2-1 con el tanto de Gerrard.
Pero, de repente, todo se vino abajo. Mientras que en Colonia se gritaba el gol de los escandinavos a través de Larsson, aparecía Pipino Cuevas para iniciar una jugada que marcaría el definitivo 2-0.
El delantero hizo una pared con Roque Santa Cruz para luego definir a la izquierda del arquero Jack y anotar el primer gol (propio) de la selección paraguaya en este Mundial. Así se despidieron los conjuntos. Paraguay cerró con un empate que sólo le sirvió para desahogarse, mientras que los triniteños estuvieron a un paso de meterse en un histórico octavos de final.
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