PARAGUAY: PURGA MASIVA EN LA SEGURIDAD
A una semana del hallazgo del cadáver de Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas, el presidente paraguayo, Nicanor Duarte, removió ayer de su cargo al ministro del Interior, Nelson Mora, y a 52 altos jefes policiales, en una de las mayores purgas registradas en las fuerzas de seguridad del país.
Los crecientes cuestionamientos al papel de las fuerzas de seguridad en el secuestro y crimen de la joven, así como la gran conmoción que provocó el asesinato en la sociedad paraguaya, habían debilitado en los últimos días al gobierno de Nicanor Duarte, al que desde amplios sectores se exigía una pronta respuesta.
Al presentar en el Palacio de Gobierno al nuevo ministro del Interior, Rogelio Benítez, ex intendente de la ciudad de Encarnación, Duarte afirmó: “La policía está pasando por un momento bastante delicado y nuestra obligación es recuperar la confianza de la gente, la moral entre los miembros de la institución, la honestidad de propósitos y en la acción”. El mandatario calificó de “histórica” la purga de ayer y prometió “una lucha frontal contra la delincuencia y el crimen organizado que se han filtrado en todas las instituciones públicas”.
Duarte informó que 32 policías habían sido removidos, pero luego voceros gubernamentales indicaron que la purga alcanzó al menos a 52 agentes, entre los que hay directores generales, directores de zonas policiales y responsables de otras áreas.
La decisión, que no tiene precedente en la historia reciente de Paraguay, fue interpretada por los observadores como un intento del gobierno de Duarte de dejar atrás la crisis por el asesinato de Cecilia Cubas, secuestrada el 15 de septiembre pasado y cuyo largo cautiverio tuvo al país en vilo.
Sin embargo, el presidente paraguayo confirmó en su cargo al jefe de la Policía Nacional, comisario Carlos Zelaya, aunque fuentes gubernamentales no descartaron su eventual dimisión a raíz de los serios cuestionamientos al proceder de las fuerzas policiales.
La pista más firme de las investigaciones apunta a la participación de militantes de un pequeño grupo de izquierda, pertenecientes al partido Patria Libre, que habrían contado con asesoramiento de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Dos de los imputados están presos: los hermanos Osmar y José Martínez, quienes se declararon inocentes y señalaron que sólo mantienen relaciones “fraternas” con las FARC como cualquier otra agrupación de izquierda.
Con su nombramiento ayer, Rogelio Benítez se convirtió en el cuarto ministro del Interior de Duarte en menos de dos años de gestión. El primero, Roberto González, fue obligado a dimitir acusado de proteger un gigantesco contrabando de productos electrónicos, pero Duarte lo nombró meses más tarde como ministro de Defensa. El segundo, Orlando Fiorotto, fue destituido tras el secuestro y muerte de un niño de 10 años, en octubre pasado. Y el saliente Mora enfrentó duras críticas de la oposición por su postura “débil” ante la “evidente corrupción fiscal y policial”.
“Jamás hubo tantas evidencias de la podredumbre policial generalizada”, afirmó el analista Carlos Martini, al comentar el caso Cubas, tras una semana de revelaciones sobre graves contradicciones entre los investigadores, retención de pruebas incautadas y filtraciones de información de la policía a los secuestradores.
Se atribuye a miembros de la policía haber sacado provecho del rescate de Cecilia Cubas, por cuya liberación su familia habría pagado unos 800.000 dólares. Ayer, su padre señaló que “una purga en las instituciones traerá tranquilidad y confianza al país”.
Entre los policías destituidos figuran el subcomandante de la Policía Nacional Néstor Alvarenga, el director de Orden y Seguridad y los jefes de Inteligencia y Antisecuestros. Pero dirigentes opositores reclamaron también la dimisión del cuestionado fiscal general del Estado, Oscar Latorre, sostenido en el cargo por el gobernante Partido Colorado desde 1999.
El cuerpo de Cecilia Cubas fue hallado el 16 de este mes, en avanzado estado de descomposición, enterrado en un agujero cavado en el patio de una vivienda ubicada a unos 15 kilómetros de Asunción.
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