PARANÁ: JOVEN TORTURADO DENUNCIA QUE ACTUÓ GRUPO PARAPOLICIAL
Un joven fue atrapado en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, por cuatro personas que le arrojaron un líquido en los ojos, lo llevaron a una celda, lo golpearon, torturaron y le grabaron en un brazo la palabra “caco” (delincuente en la jerga policial), por lo que sus abogados denunciaron la existencia de un grupo “parapolicial”.
El hecho, que ocurrió a fines de la semana pasada, fue denunciado hoy ante el juez de Instrucción de Paraná Héctor Toloy por los abogados de la víctima, Rubén Pagliotto y Guillermo Vartorelli.
Según los letrados, el joven, de 19 años, que se dedica a la albañilería, se trasladaba en su motocicleta a su trabajo, cuando cerca de las 6 de la mañana fue embestido desde atrás por un automóvil, del que bajaron cuatro personas que le echaron un líquido en los ojos que lo cegó.
Luego, el joven fue trasladado hasta un lugar desconocido y encerrado en una especie de calabozo, donde fue sometido a una severa golpiza y diversas torturas.
En la denuncia formulada ante el juez Toloy, Pagliotto y Vartorelli advirtieron sobre la posible existencia de “un grupo parapolicial, que puedo haber efectuado tal acción y que debe ser investigado hasta las últimas consecuencias”.
Según los defensores, la víctima asegura haber sido arrojada a una celda con una puerta pesada, que sólo dejaba pasar un pequeño halo de luz.
En ese lugar, el albañil dice haber permanecido varias horas con las manos atadas y sujeto con un trapo al techo del habitáculo.
El joven relató a sus abogados que los captores le preguntaron los datos filiatorios, dónde vivía y cómo se componía su grupo familiar.
Luego, los desconocidos lo golpearon con una vara en la espalda y en otras partes del cuerpo, le cortaron el pelo con un cuchillo y lo arrojaron al suelo, donde lo pincharon con un elemento punzante que no el joven no llegó a ver.
Según la denuncia, el albañil fue tatuado con un objeto punzante en su brazo derecho, donde le grabaron la palabra “caco”, sinónimo de delincuente en la jerga policial.
Tras permanecer unas 14 horas en cautiverio, el albañil fue liberado en cercanías de Colonia Avellaneda, 5 kilómetros al este de la capital entrerriana.
Según los abogados, los delincuentes le advirtieron al joven que lo que le habían hecho le tenía que servir de experiencia y lo soltaron tras amenazarlo para que no denunciara el episodio.
Fuentes judiciales informaron que el juez Toloy ordenó la realización de algunos estudios a la víctima para corroborar o descartar la eventual presencia de enfermedades infecto contagiosas.
Los abogados Pagliotto y Vartorelli coincidieron en señalar que el levantamiento ilegal del joven y el traslado a un lugar clandestino sólo pudo haber sido efectuado por personas ligadas a la fuerza policial, que conocían los movimientos y la vida del abañil, cuya identidad prefirieron mantener en reserva.
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