PARANÁ: PIDEN SUBA DE TARIFA O SUBSIDIOS PARA LOS COLECTIVOS
Los empresarios de colectivos de línea de Paraná, agrupados en la Asociación de Transporte Urbano de Pasajeros (ATUP), presentaron una nota a la Municipalidad de Paraná planteando que el sector tiene un desfase económico, provocado por el aumento de precios de los insumos y de salarios de los trabajadores de alrededor del 26 por ciento. Ese es el índice que los transportistas solicitan cubrir y proponen las siguientes vías: una suba del precio de los boletos o a través de subsidios municipal o provincial, o bien, una combinación de ambas.
Marcelo Lischet, titular de la Asociación, informó que el sector elaboró un estudio de costos, teniendo en cuenta las subas y en base a la metodología que usa la Secretaría de Transporte de la Nación para establecer el precio del pasaje promedio. Así, el valor general, actualmente, es de 72 centavos por boleto —precio que varía en la escala tarifaria según el tipo de pasaje— y al que debería sumársele el 26 por ciento de incremento (unos 15 centavos).
Aunque la distribución de una eventual suba queda a criterio del Gobierno municipal, pues es facultad de la Comuna disponer a qué categoría subsidiar, explicó Lischet, quien remarcó que al sector le “urge” la necesidad de compensar el desfase en los ingresos económicos, “ya sea por aumento tarifario o por subsidios”. De lo contrario, “en cualquier momento nos vamos a encontrar con que no vamos a poder prestar servicio porque no tendremos dinero para pagar sueldos”, advirtió.
La ATUP elevó la nota a la Comuna el 22 de julio, solicitando también un reunión para analizar la situación planteada en el informe. Al explicar los motivos de la presentación, Lischet mencionó especialmente los gastos en concepto de sueldos que deben afrontar las tres empresas de la ATUP: La Victoria, Mariano Moreno y Urquiza. Dijo que el 65 por ciento de la recaudación mensual —que suman unos 1.605.000 de pesos— se destina para abonar remuneraciones y aportes de ley a 504 empleados. Para reflejar el impacto de la última suba de sueldo, mencionó que entre mayo y junio, con el aguinaldo, las empresas desembolsillaron 236 mil pesos más.
Es que la última recomposición salarial elevó el sueldo básico de un chofer a 1.600 pesos, ubicando al haber de bolsillo en unos 2 mil pesos, y ahondando el bache financiero, explicó. En realidad, el desfase empezó en 2003 a raíz de las recomposiciones salariales otorgadas por decretos nacionales y otra conseguida por la Unión Tranviaria Automotor (UTA).
“Todos estos montos fueron absorbidos y no hubo compensación”, apuntó para recordar que en diciembre pasado, el gremio renovó los pedidos, hubo medidas de fuerza, y las entidades que agrupan a los transportistas acordaron con autoridades nacionales una actualización de los subsidios para afrontar la última suba salarial de mayo.
Desde julio de 2002, las firmas locales reciben un subsidio nacional, que se calcula por cantidad de pasajeros transportados, y la provisión de gasoil a precio rebajado. El apoyo surgió en plena crisis, para evitar que los abruptos cambios de precios de entonces repercutieran en las tarifas de los servicios.
Tras el acuerdo, a fines de junio, la Nación bajó el precio del gasoil de 82 a 42 centavos por litro, mientras que quedaba pendiente la actualización del otro subsidio, en el marco del último acuerdo. Pero en vez de actualizarse, “han ido disminuyendo”, sostuvo Lischet, quien se quejó por el trato desigual entre Buenos Aires y el interior. Asimismo añadió que la recomposición se produjo en Buenos Aires, no así en las demás provincias, donde en lugares como Santa Fe, Mendoza, Tucumán, San Juan y Mar del Plata, se han aplicado aumentos tarifarios.
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