PARARÁN LOS PROFESORES UNIVERSITARIOS
La Conadu y la Conadu Histórica (Conaduh), que nuclean a los docentes universitarios del país, resolvieron ayer una convocatoria para un paro de actividades para el próximo 28 de este mes en reclamo del inicio de una mesa de negociación salarial.
La decisión fue tomada en el marco del Congreso Nacional de ambas federaciones universitarias que se desarrolló en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires en Capital Federal, ayer por la tarde.
Carlos De Feo, secretario general de la Conadu, explicó que se discutió “un plan de lucha” a seguir ante la demanda de iniciar “una negociación salarial que traslade el haber mínimo a 1.000 pesos” de un docente universitario. El sueldo del cargo testigo para el docente universitario es hoy de $ 560.
En ese marco, se aprobó el paro de actividades en todas las universidades del país para el martes 28 de marzo como parte de medidas de fuerza que continuarán en forma “progresiva” de no tener una respuesta del Ministerio de Educación, según adelantó De Feo.
“Si no hay respuesta, se volverá a hacer un paro de 48 horas entre el 5 y 6 de abril”, ratificó el delegado.
En el caso de los docentes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), a través de su gremio Adul, habían llevado al Congreso Nacional la moción de realizar una medida de fuerza progresiva.
Claudia Baigorria, secretaria general del gremio, remarcó que “nuestro mandato fue coincidente con la resolución final del congreso”. Por ende, añadió que sólo resta resolver en una asamblea de Adul -en fecha a confirmar- si la medida de fuerza será con o sin concurrencia a los lugares de trabajo.
“Nada de lo que pedimos”
Baigorria señaló que “lo que queremos es que el gobierno nacional convoque a una mesa de negociación salarial; el diálogo en realidad nunca se suspendió pero como única respuesta se nos dice que no hay fondos para aumentar el salario de los profesores universitarios”.
El reclamo que vienen llevando desde hace tiempo las federaciones es básicamente por un sueldo para el cargo testigo equivalente a la media canasta familiar que, según Baigorria, hoy se ubica en los 2.200 pesos.
Además, indicó que “nada de lo que pedimos fue contemplado por el gobierno nacional; quedan varias reivindicaciones pendientes, y con promesa de solución por parte de las autoridades”.
Entre esos temas se cuentan el pedido por el pago de un salario para los trabajadores ad honorem y el 85 % móvil para los jubilados docentes universitarios. “Habíamos avanzado en un relevamiento de la cantidad de docentes ad honorem que hay en el país, y se nos dijo que estaba listo el proyecto de una ley de jubilaciones que sería enviada al Senado. No pasó nada con ninguno de estos reclamos”, remarcó la sindicalista.
También está inconcluso el blanqueo de 100 pesos de enero 2005 (que para los exclusivos era de $ 150, para los semi-exclusivo de $ 100, y para los simples de $ 50).
Reclamo propio
A nivel local, Adul también se queja por el “desproporcionado” aumento aprobado para los funcionarios políticos de la UNL, que fueron autorizados por el gobierno nacional.
“El enojo de los profesores de la UNL es peor este año porque significa un agravio este incremento salarial, mientras que en la mayoría de las universidades del país aún no se han aumentado”, agregó la secretaria general de Adul.
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