PARO DE TAXISTAS EN BUENOS AIRES
La Asociación de Taxistas de Capital (ATC) anunció que tomará medidas de fuerza ante el fracaso de las negociaciones por el incremento de tarifas, créditos blandos para actualizar el parque de vehículos y subsidios de emergencia por los daños que 29.500 taxis sufrieron por el granizo.
Los dueños de los taxis y los taxistas cuentapropistas se acaban de reunir con autoridades del gobierno porteño pero “no hubo acuerdo, el gobierno no define ni el aumento de tarifas ni el subsidio”, dijo Luis Fernández titular de ATC.
“Lunes o martes analizaremos la situación, seguramente nos vamos a movilizar. Pararemos y nos movilizaremos”, agregó.
Héctor Colman, titular de la Cámara Empresaria de Automóviles Taxis (Cametax) explicó que “lo único concreto que quedó de la reunión es una audiencia pública para el 25. Pero el porcentaje de aumento no nos lo comunicaron. Recién para dentro de 10 días se anunciará”.
“Evidentemente, están estudiando cuál es el incremento posible. Que se efectivizaría el 15 de septiembre. Nosotros no estamos de acuerdo porque no sabemos el porcentaje.
La idea era tener un valor prestablecido”, dijo Colman quien aún no definió medidas de fuerza.
El sector viene hace 6 meses solicitando permanentes reuniones para que se estudie o se defina la posibilidad de recomponer la tarifa retrasada para los dueños en 46% (Pymes y mandatarias) y para cuentapropistas en más de 100%.
En las últimas dos semanas, hubo al menos 3 suspensiones de reuniones por este tema, cuando el sector a estaba en “estado de alerta y movilización”.
De la reunión participaron autoridades de la Secretaría de Tránsito y Transporte porteña, entre ellas, el subsecretario del área, Gustavo Álvarez y el Director General de Tránsito porteño, Claudio Palmeyro, además de varias entidades de empresarios taxistas.
Según Colman, “este es un problema que viene desde 2001, cuando se produjo un desajuste por los incrementos en los principales rubros referidos al sector, como en repuestos, mantenimiento, valor de los automóviles. Mientras que el incremento en estas áreas fue de 168,57%, la recomposición de tarifas de taxi en el mismo período ascendió a 58%”.
El empresario advirtió que si bien existe a nivel del gobierno nacional una política de no incremento de tarifas, en el caso de los taxis “el concepto es distinto, no se puede comparar un taxi con una multinacional. Los empresas de taxis son Pymes: 60% son licenciatarios únicos, de ellos 40% manejan su propios taxis (15 mil-16 mil) y un 25% tiene 2 ó 3 taxis. El número de cuenta propistas es muy importante, por lo tanto, se estaría perjudicando al trabajador”.
“El empresariado del sector está en una situación de alerta y movilización”, agregó. Luis Fernández presidente de ACT indicó que “hay un expediente que fue elaborado por el gobierno anterior, por Roberto Felletti, acerca de un aumento de 9%, que hoy quedó retrasado. Tenemos un defasaje que en el caso de los empresarios llega a 46% mínimo y en el de los trabajadores asciende a 100%”.
“Pero un aumento de golpe no sería bien visto y sabemos que hay cierta retracción en los bolsillos. Entonces, pedimos, una recomposición escalonada. Estamos discutiendo en cuánto tiempo llegamos a ese 46%”, indicó.
Fernández recalcó que “el gobierno no puede tener la misma política con todos, no nos puede comparar con Repsol, con Telefónica. La mayoría de los empresarios taxistas son cuentapropistas. Por otro lado sabemos que es un servicio público, pero no podemos trabajar a pérdida”.
“Entonces, lo que hace el pequeño propietario es trabajar más horas y más días a la semana”, dijo Fernández.
Desde el sindicato sostienen que “lo que sabemos es que el trabajador tiene necesidad de trabajar todos los días y que por falta de mantenimiento se pierden días. Los trabajadores están trabajando muchas horas, esto no sólo implica un desgaste del vehículo sino también del conductor. Registramos muchos problemas cardíacos y de estrés por la cantidad de horas y la postura sedentaria, por la alimentación irregular de los taxistas”.
Colman, por su parte, advirtió que la antigüedad del parque automotor hasta 2001 tenía en promedio 5 años y que hoy, los taxis tienen en promedio 8 años.
“No es lo mismo un taxi con más años, ya que por los miles de kilómetros que anda por mes, el taxi se amortiza en 5 años promedio. A esto hay que sumarle un taxista que en vez de trabajar 8 horas, trabaja 12, 13 y 14 horas. Esto puede ser riesgoso”, observó Fernández.
El último aumento a taxis se otorgó en diciembre y fue de 12,5%. Los taxistas indican que entre el gremio y los empresarios no hay conflictos ya que el convenio establece que el salario equivale a 4.700 fichas.
Y esas 4.700 fichas son $1.043. Por tanto, cualquier incremento de tarifas se traduce de inmediato en un incremento del salario básico.
Para Colman, “el incremento de tarifas hace decaer el trabajo sólo el primer mes. Además, en un viaje promedio, 20% puede significar al pasajero apenas 1 peso más”.
Los afectados por el aumento que se viene son alrededor de un millón de personas se trasladan diariamente con taxi en la Capital Federal. Hay 38 mil taxis en circulación.
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