PAROS DE LUZ Y FUERZA POR FALTA DE RESPUESTA
Los empleados de la Empresa Provincial de la Energía nucleados en el Sindicato de Luz y Fuerza de Rafaela realizan su segunda jornada de paro en los lugares de trabajo en una extensión de tres horas.
En ese sentido, la medida se reiniciará a las 11 y se prolongará hasta las 14, tiempo en el cual sólo se atenderán las guardias mínimas y las situaciones de emergencia, quedando a resolución de la asamblea la continuidad de las mismas para la semana entrante.
El paro responde a una actitud del gremio ante lo que considera una falta de respuesta de la intervención que tiene a su cargo la EPE, referidas a la disminución de categoría de la sucursal local de la empresa.
Ante la disposición que en tal sentido tomó la conducción política de la empresa, Luz y Fuerza convocó a sus afiliados, quienes en estado de asamblea resolvieron reclamar una respuesta adecuada a la EPE.
En este sentido, lo que se pretende es que la sede Rafaela se mantenga en el mismo nivel que las de Santa Fe y Rosario, tal como ocurre actualmente, y que no quede relegada a un nivel secundario.
Como fundamento a este pedido se esgrimen razones de peso que están íntimamente ligadas a la propuesta que en todo sentido expone nuestra ciudad, tanto en lo económico como en lo productivo.
A partir de ese escenario, LyF pide que se tenga en cuenta que esta sede no puede ser disminuida como se pretende y ya tiene resuelto la empresa.
Ahora bien, desde que se tuvo conocimiento de la circular pertinente, a principios de marzo, el gremio ha realizado una serie de gestiones tendientes a revertir la idea, para lo cual remitió documentos a Santa Fe donde constaban los argumentos que se consideraban válidos para el caso.
Pero pasaron las semanas y los meses y nada ocurrió, con lo que se supone que todo seguirá con su rumbo, aunque la semana anterior, el propio secretario general de Luz y Fuerza Marcelo Daire le había dicho a LA OPINION que le habían pedido unos días y se había comprometido un contacto para esta semana.
Como se advierte, todo no pasó de ser una medida dilatoria, con lo que el miércoles los empleados decidieron la medida de fuerza como forma de hacer sentir su idea, aunque en este sentido hay que admitir que suena casi ridículo que se llegue a esta instancia porque nadie intentó -o no quiso- levantar un teléfono desde la ciudad de Santa Fe.
“Queremos aportar…”
En este contexto, este Diario requirió precisiones a Daire, quien expresó que “los afiliados se autoconvocaron y decidieron la medida de fuerza, con lo que se inicia el plan de lucha que surge como consecuencia de la falta de respuestas, de señales, de parte de quienes tienen la posibilidad de estar en el tema.
“Nosotros queremos aportar, no restar -dijo el gremialista- porque creemos firmemente que esta ciudad está para más, no sólo porque contamos con el equipamiento y la infraestructura para hacer lo que pedimos, sino porque también tenemos los recursos humanos necesarios para ello”.
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