PAROS Y FALTA DE GAS EN LA UNR
Tras el receso invernal, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) sigue atravesando conflictos gremiales y presupuestarios. Por una parte, los docentes agrupados en la Coordinadora de Asociaciones Docentes (Coad) resolvieron realizar un paro alternado de 48 horas el miércoles 23 y el viernes 25 de agosto, que afectará a las doce facultades y los colegios dependientes de la universidad. A eso se suma una medida de 72 horas que se realizará durante la última semana de este mes, aunque todavía no se precisaron fechas.
Por otro lado, en varias facultades está cortado el servicio de gas, como en Humanidades y Artes, en Ciencias Económicas, y en todo el ámbito del Centro Universitario Rosario (CUR), más conocido como la Siberia. Desde la Secretaría de Políticas Edilicias no mostraron optimismo en cuanto a la restitución del servicio ya que esto depende de que se envíen partidas presupuestarias especiales desde Nación, por un monto superior al millón y medio de pesos.
El secretario gremial de la Coad, Gustavo Brufman, aseguró que existe “un gran descontento” entre los docentes, quienes consideran que sus demandas de mejoras salariales aún no han sido escuchadas. Los reclamos fundamentales consisten en el aumento de la canasta familiar para el cargo testigo inicial a 1.100 pesos; el 82 por ciento móvil de jubilación; y la incorporación a la renta de los docentes que ejercen cargos ad honorem. “En la última reunión que realizamos a nivel nacional se nos planteó que había que esperar hasta fin de año, para que se actualice el estímulo de los docentes de diversas dedicaciones, que van de los 50 a los 150 pesos. Sin embargo, aunque se están realizando blanqueos de sumas hasta ahora no remunerativas, estamos lejos del aumento real de los haberes”, explicó.
En otro orden, es posible que las instituciones educativas de la UNR “tengan que pasar el resto del invierno sin gas, en caso de que no lleguen nuevas partidas presupuestarias”. Así lo indicó la secretaria de Políticas Edilicias, Bibiana Ponzini. Esto se debe a que, de acuerdo a los controles realizados por Litoral Gas, algunos edificios no cumplen con la normativa vigente en lo que respecta a conexiones y medidas de seguridad.
“Las inspecciones en las facultades, solicitadas por Enargas a nivel nacional para todos los niveles educativos durante 2005, dieron cuenta de algunos problemas”, relató la funcionaria. “Uno de los inconvenientes mayores está en el CUR, que amplió sus instalaciones y aumentó la matrícula de sus facultades. Ante esta situación, se recomendó colocar una nueva cañería de gas de media presión, que reemplace a la de baja presión que hay ahora”, agregó.
Ante este panorama, el rector Ricardo Suárez (fallecido el mes pasado) inició las gestiones correspondientes ante la Secretaría de Políticas Universitarias, dependiente del Ministerio de Educación. “Nos dijeron que nos iban a enviar dinero, y por eso elevamos los pliegos con las obras necesarias, aunque todavía queda inspeccionar la mayoría de las facultades”, continuó Ponzini. De acuerdo a sus estimaciones, el monto total de los trabajos sería de 1.600.000 pesos, aunque hasta ahora no se recibió respuesta oficial.
“Las partidas presupuestarias deberían ejecutarse cuanto antes, aunque la dificultad está en que son por fuera del presupuesto universitario ya estipulado”, dijo Ponzini. De hecho, el presupuesto asignado a la Universidad para 2006 es de 177.664.308 pesos. De ese total, 177.616.857 pesos son destinados casi con exclusividad a sueldos de personal.
UN HOMENAJE AL RECTOR RICARDO SUÁREZ
El vicerrector de la UNR, Aldo Gimbatti, encabezó un acto en homenaje a quien fuera rector de esa casa de altos estudios, Ricardo Suárez, al cumplirse un mes de su fallecimiento. El acto se realizó a las 11, en la sede de gobierno de Rectorado (Maipú 1065), donde además se nombró como “Profesor Ricardo Suárez” al salón norte de ese edificio.
En esa oportunidad, también se descubrieron dos placas, como homenaje de la comunidad universitaria. Estuvieron presentes representantes docentes, no docentes y estudiantes.
Suárez murió sorpresivamente el pasado 10 de julio, a los 69 años. Cumplía con su segundo mandato en la universidad y esperaba completarlo en junio del año próximo, cuando la Asamblea Universitaria votara las nuevas autoridades. El funcionario dejó una gestión por la que fue distinguido a nivel nacional y reconocido por sus pares integrantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
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