PASO CLAVE EN EL CASO CABRERA
La apelación del procesamiento del policía federal Diego Parvluzyck, imputado de asesinar a la dirigente meretriz Sandra Cabrera, entró en etapa de resolución luego de que en los últimos días se expidieran tanto la Fiscalía como la defensa. El fiscal de Cámaras Guillermo Camporini pidió que el ex agente antinarcóticos sea enviado a juicio, en tanto el abogado Carlos Varela insistió en que se revoque la resolución dictada en junio por el juez de instrucción Carlos Carbone. Mientras tanto, el magistrado sigue produciendo medidas.
El primero en argumentar fue Varela, quien había solicitado la revisión del caso en segunda instancia. Elaboró un extenso escrito que rebate casi párrafo por párrafo el auto de procesamiento por homicidio calificado. Allí dijo entre otras cosas que a Parvluzyck lo enviaron a juicio “por descarte”. Se cree que si finalmente la Cámara confirma el pronunciamiento, el abogado pedirá que el resto del proceso sea oral.
El fiscal Camporini, en su dictamen del 6 de setiembre, admitió que comparte muchos de los planteos de la defensa en cuanto a las “numerosas contradicciones” que surgen de las declaraciones testimoniales, informativas y de la propia indagatoria del sospechoso, que siempre negó cualquier vinculación con el sonado crimen. De todos modos, el actor penal estimó que “los indicios y presunciones que existen en la causa permiten alcanzar el grado de probabilidad necesario para la confirmación del procesamiento”.
Es que en esta etapa de la investigación no se requiere certeza sobre la comisión del hecho, algo que se discutirá durante el juicio. Al final sí deberá haber pruebas contundentes para dictar una condena, que aquí sería la máxima prevista por el Código Penal: prisión perpetua.
“Se ha establecido que Cabrera actuaba como informante de Drogas Peligrosas de la Policía Federal e idéntica actividad desarrollaba el padre”, afirmó el fiscal en su dictamen. “Ella no sólo consumía sino que vendía marihuana y cocaína y se ha determinado que remanentes de procedimientos realizados por Drogas Peligrosas le eran entregados”, agregó.
Camporini reconoció que aunque en “ese panorama” aparecen involucrados otros miembros de la brigada, “queda acreditado que el último que tuvo contacto con Cabrera es el procesado, la madrugada del asesinato”. El cuerpo de la secretaria general en Rosario de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) apareció el 27 de enero en el zaguán de una casa de Iriondo al 600. Estaba baleada, a pocas cuadras de su parada habitual y del departamento donde residía con su hija de ocho años.
En un primer momento se pensó que se trataba de un crimen “institucional”, relacionado con su actividad sindical y las múltiples denuncias que presentaba contra la policía. Aunque luego el homicidio se presentó más como un hecho pasional, dado que Cabrera había mantenido una relación amorosa con el sospechoso.
Precisamente el fiscal se preguntó por el móvil. “Se estableció la condición de Cabrera como vendedora de drogas y que éstas le eran suministradas por el propio imputado. Esta relación «comercial» de tipo ilegal, en la cual se mueven sumas importantes de dinero, puede haber derivado en algún problema que degenerara en el crimen, debiéndose tener en cuenta que se menciona un entredicho entre el imputado y la víctima”, expresó Camporini.
Ahora que las dos partes involucradas en el expediente se expidieron, deben tomar la decisión de fondo los integrantes de la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Ernesto Pangia, Alberto Bernardirni y Eduardo Sorrentino.
Nuevas medidas: la pesquisa no cesa
Mientras la apelación tramita en la Cámara Penal, el juez Carlos Carbone y el fiscal Ismael Manfrín continúan trabajando con medidas pendientes. En ese sentido, ya declaró la trabajadora sexual que dijo haber estado con Parvluczyck un mes después del crimen (se dio cuenta que su cliente era el sospechoso meses después, al ver su imagen por televisión).
Se espera el testimonio de por lo menos dos compañeras más, una de ellas de la zona de Córdoba y Provincias Unidas, que también pasaron por la misma situación. Según fuentes judiciales, además se practicarán careos en los próximos días. El objetivo es determinar con exactitud el momento en que Cabrera se fue de un kiosco de la zona de la terminal de ómnibus con el policía federal. Es que al respecto hay versiones contradictorias.
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