PASO EN FALSO DE RACING
Clima de fútbol en Escobar, por fin después de ver y escuchar hablar a los protagonistas de esta violencia incurable. Y una prueba para Racing. Desde el resultado, negativa. Y desde el funcionamiento individual y colectivo, también. Huracán, que no había ganado en los cuatro partidos que disputó en su regreso a la B Nacional, se quedó con todo el éxito hasta en el partido de las reservas.
Los jugadores y el técnico minimizaron la derrota. Pero estos ensayos tienen que ser rigurosos para que la puesta en escena encuentre aplausos y no silbidos, como sucedió en el último partido de Racing, cuando ganaba 3 a 0 y empató 3 a 3 con Vélez. Entonces habrá que tomar muy en cuenta este amistoso. Porque a pesar de que en ochenta minutos no jugó el equipo que enfrentará a Boca cuando se reanude el Apertura, se probó un nuevo esquema y a aquellos jugadores que acumulan pocas horas de fútbol. Y todo fue muy opaco.
La idea de Cappa es que Estévez, Milito y Mariano González se transformen en la nueva fórmula de ataque. Pero el único de los tres que jugó el primer tiempo fue González, junto a Gastón Fernández y su tocayo Casas. Hubo cantidad, faltó calidad. Sobre todo, en la elaboración del juego. Racing careció de llegadas y profundidad. A este tridente ofensivo le falta una cuarta pata, muy importante: la ausencia de un enganche es notable.
Huracán se tomó el partido en serio. Apretó, mordió y complicó a su desconcertado rival, que por primera vez pateó al arco a la media hora, un remate de Casas que Andújar contuvo sin problemas.
En el segundo tiempo ingresaron Estévez y Milito, entre otros, pero Racing poco cambió. Casi aumenta Huracán (Cuenca le tapó un mano a mano a Yaqué). Y quedó claro que aquellos que necesitan ritmo, caso Grabinski, Casas, Fernández, Baroni y Torres, no están atravesando su mejor momento. Más tarde, llegó el triunfo de la Reserva de Huracán (1 a 0, gol de Cellay). Otro golpe en una tarde poco feliz.
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