PATAGONES: GRAN AUSENCIA DE ALUMNOS EN EL CURSO DE JUNIOR
Solamente cinco adolescentes concurrieron hoy a clases de los 22 que hay en el curso de Junior, en el colegio Islas Malvinas de Carmen de Patagones, donde el año pasado el estudiante mató a balazos a tres de sus compañeros e hirió a otros cinco.
Dos de sus compañeros ya se fueron del colegio. Pablo Saldías, el chico que sobrevivió a las heridas más graves, y Rodrigo Torres, otro de los jóvenes que resultó herido en la trágica mañana del 28 de setiembre del año pasado, pidieron sus pases a otras escuelas.
Pero la mayoría de los otros 22 chicos que siguen en el curso no fueron hoy a clases. El motivo es que sus padres decidieron no enviarlos a la escuela hasta el jueves, en protesta porque durante el receso estival no se hicieron arreglos en el edificio y no se implementaron nuevas medidas de seguridad.
“En el mes de octubre pasado le pedimos al ministro (de Educación, Mario) Oporto que se arreglen puertas que están clausuradas y que abren hacia adentro, ventanas atadas con alambre y otros problemas” dijo Daniel Leonardi, papá de Nicolás, uno de los alumnos heridos por Junior.
El hombre consideró que “por respeto a los todos los chicos del colegio tendrían que haberse pintado la escuela, darle un aspecto distinto y renovado”. Los padres dirigieron un petitorio escrito a Oporto, pidiéndole urgente respuesta a sus reclamos.
La directora Adriana Goicoechea reconoció estas carencias pero dijo que “no son temas que podamos resolver nosotros, dependen del Consejo Escolar y la dirección de Arquitectura de Educación”.
En tanto, se realizó un sencillo acto de reapertura del ciclo escolar, con un minuto de silencio en homenaje a Federico Ponce, Evangelina Miranda y Sandra Núñez, los tres chicos muertos en la fatídica mañana del 28 de setiembre último.
Graciela Otero, una de las preceptoras, pronunció un breve mensaje, en el que consideró que hay que “avanzar juntos y sin tropiezos, lo tenemos que hacer por ellos y porque en lo alto tres luces brillan para alumbrarnos el camino”.
Natalia Salomón, que en la tragedia recibió un impacto de bala en su brazo derecho, fue la única de las víctimas del ataque de Junior que hoy concurrió al establecimiento.
“Estoy bien pero sigo haciendo ejercicios de recuperación del brazo, tengo todas las pilas puestas y aunque se que es un poco duro pienso que hay que seguir hacia adelante” dijo la joven.
Entre los chicos que hoy hicieron su ingreso al primer año del polimodal había rostros de preocupación y uno de ellos, Enrique, aseguró que “es un desafío venir a esta escuela, porque después de lo que pasó el clima acá es distinto”.
Goicoechea confirmó que la matrícula del colegio “se mantiene en su promedio histórico y si en primer año hay un 20 por ciento menos de alumnos es porque también se redujo el egreso del noveno año de la Escuela General Básica (EGB) y no porque los chicos tengan resistencia a venir a Islas Malvinas”.
Ratificó que el aula de la tragedia permanecerá cerrada “hasta tanto entre alumnos y docentes se resuelva qué hacer en ella”, y dijo que “la tarea de recuperarnos emocionalmente no tiene plazos”.
Todos los días 28, a partir de este mismo mes de marzo, se desarrollará un proyecto institucional de recreación de la memoria y como actividades extracurriculares se organizará un taller de teatro y peñas literario musicales con profesores y alumnos.
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