PATIO DE VISITAS, TIERRA DE NADIE
“Y sí. Ahí no puede entrar nadie, no te podés meter con nadie”, afirma un guardiacárcel, haciendo referencia a la absoluta ausencia de efectivos policiales en los patios de visita.
Allí se llevan a cabo todos los encuentros, los familiares y los íntimos. Estos últimos, detrás de una frazada que se cuelga a modo de cortina, para evitar la mirada de los demás.
Algunos reclusos dicen que en ese patio “a veces pasa de todo”. Incluso, uno de los rumores que corre dentro del penal sobre la muerte de “Pajarito” Verón, es que había abusado de la mujer de un rosarino, que luego tomó venganza.
Si durante las visitas alguien nota que puede generarse un enfrentamiento, se lo advierte a los delegados del pabellón, y estos son los encargados de calmar los ánimos.
Según un interno, hace algunas semanas, desde una celda se lanzó una bolsa llena de facas al patio, con la intención de generar una pelea en el lugar, pero la misma fue evitada por los referentes de los distintos grupos.
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