PAUL SCHAEFER DECLARA ANTE LA JUSTICIA
Paul Schaefer, líder de la Colonia Dignidad y prófugo de la Justicia desde 1996, será juzgado en Chile a hoy por delitos de abusos sexuales a menores y violación de los derechos humanos, tras su expulsión de Argentina.
El ex cabo nazi es acusado de la violación de al menos 26 niños y también debe responder por la desaparición de opositores a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), de cuyo aparato de seguridad fue estrecho colaborador.
El acusado, que era buscado por la Policía chilena desde hace ocho años, fue detenido este jueves en Argentina y expulsado por el Gobierno del presidente Néstor Kirchner que atendió así una solicitud de su colega chileno, Ricardo Lagos.
La detención y expulsión de Schaefer tuvo lugar tras una orden emitida por el juez chileno Joaquín Billard, que investiga la desaparición, en 1974, de Alvaro Vallejos Villagrán, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
Schaefer, de 83 años, que llegó en las primeras horas de la madrugada de este domingo al aeropuerto de Santiago en medio de severas medidas de seguridad, permanece internado en una clínica de la policía civil.
El detenido está ante la Justicia, que también le abrió proceso por evasión tributaria en la colonia que creó junto a otros alemanes en 1961 en una zona montañosa cercana a la ciudad de Parral, a 380 kilómetros al sur de Santiago.
El juez Billard es el primero que tiene a su cargo en Chile a Schaefer, al que interroga hoy en torno a la desaparición de Vallejos Villagrán desde el misterioso enclave, donde los matrimonios eran separados de sus hijos.
Sobrevivientes de la represión de la dictadura denunciaron que la colonia fue utilizada como cárcel ilegal y centro de torturas y que varios chilenos que figuran como detenidos desaparecidos fueron vistos por última vez con vida en ese recinto.
Una vez que el juez Billard interrogue a Sheafer, lo más probable es que éste sea puesto a disposición del juez Hernán González, a cargo de las diligencias sobre los abusos a menores, y quien ayer lo procesó como autor de abuso sexual contra 26 niños.
Con la detención y regreso a Chile de Scheafer, algunas de las muchas personas que denunciaron haber padecido torturas o abusos en el enclave alemán piden que el ex jerarca pague por sus crímenes.
“Enterarme de la detención de Schaefer en Argentina fue un shock para mí”, comentó la profesora Adriana Bórquez, quien estuvo detenida durante 24 días en la Colonia Dignidad junto a otras ocho personas, en abril de 1975. “Su detención no borrará todo el dolor que sufrí allí, pero reconforta saber que la Justicia tarda pero llega”, dijo en declaraciones recogidas por la prensa.
Los detenidos, según relató, fueron sometidos a torturas y permanecieron durante todo el cautiverio con los ojos vendados. El recuerdo “de las voces de los niños alemanes cantando”, le ayudó después a reconocer a la colonia como su centro de detención.
El lugar del que consiguieron escapar niños y jóvenes que denunciaron también el régimen de maltrato y los abusos sexuales de los que eran objeto por parte del llamado “tío permanente”.
“Tengo la esperanza de que sea juzgado en Chile y pague por todo lo que hizo”, declaró Salo Luna, un joven chileno que declaró haber sufrido abusos sexuales por parte de Scheafer y quien ayudó en 1997 a uno de sus amigos alemanes a escapar de la colonia.
Los testimonios dan cuenta de un grueso prontuario al que se suma, entre otros casos, la desaparición del ciudadano ruso-estadounidense Boris Weisfeiler, matemático ruso de origen judío, quien estuvo junto con Schaefer antes de desaparecer el 4 de enero de 1985, según testigos.
El caso lo investiga el juez Alejandro Solís, a cargo de varias causas de violaciones a los derechos humanos y ante quien también deberá comparecer Scheafer.
Es probable que muchas personas que murieron en falsos enfrentamientos y que están desaparecidas hayan terminado su vida en Colonia Dignidad”, dijo el abogado Hugo Gutiérrez. Este domingo, Michael Muller, el nuevo jefe de la colonia que en los últimos años se ha reorganizado y abierto a la comunidad, en un hecho inédito confirmó las torturas aplicadas a detenidos.
“Estoy dispuesto a dar vuelta a todo eso que pasó y a colaborar, junto con ustedes, con la Justicia”, dijo hoy Muller a los dirigentes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la zona que le pidieron que él y la nueva directiva colaboren con la Justicia.
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