PAULÓN: “DE BINNER ME CONVENCIÓ SU TRABAJO EN EL PLANO SOCIAL”
“Reutemann estaba al tanto del ofrecimiento de Binner”. Contundente, el ingeniero Miguel Paulón, uno de los protagonistas de esta campaña electoral, dijo que el gobernador estaba enterado minuciosamente de la propuesta del intendente rosarino; que decidió aceptar seducido por el trabajo social de Hermes Binner en Rosario. Además, confesó que en las elecciones del 27 de abril votó por Kirchner.
-¿Por qué decidió ser compañero de fórmula de Binner después de su vinculación con el justicialismo en los últimos 12 años?
-La tomé a partir de profundizar el análisis de lo que dejó el período que en la Argentina se inició hace 25 años o más, donde está claro que si no se logra corregir la brecha que existe tanto en lo social como en lo económico, estaremos frente a la posibilidad de no tener un país en paz. En consecuencia, evalué la experiencia que el intendente Binner hizo en su gestión en el plano de lo social y me pareció que allí podía aportar a solucionar estos problemas.
-¿Usted percibe que desde el gobierno provincial al tema social no se lo trató con la importancia que sí lo trata Binner?
-La interpretación no es tan estricta. Lo que me parece es que lo que se ensayó en Rosario fueron soluciones que son reconocidas y valoradas por la gente. A partir de ello, entendí que la otra pata de esta propuesta era tener una actitud muy activa en la promoción de la generación de riquezas y su distribución equitativa, y que podíamos ser una buena complementación.
Creo que es un tiempo donde los partidos tal vez no tienen toda la fuerza suficiente para resolver la cuestión. Y me parece que la propuesta que canalizamos con Binner es amplia y da cabida a todos los actores de la comunidad, que hoy están interesados en resolver este tipo de problemas.
-¿Concluyó que en el peronismo no podía desarrollar este proyecto y se lo planteó al gobernador?
-Por lo que pude profundizar en el esquema de la conducción gubernamental y en el justicialismo en general, me parece que no estaba tan presente como lo encontré en el caso de Binner.
-¿Qué piensa cuando el gobernador dice que lo que hizo es artero y no tiene perdón de Dios?
-Tuve algunas charlas vinculadas al trabajo que comencé a hacer después que dejé la función pública, sin tener como objetivo el tema electoral, sino para disponer de un plan estratégico con visión de mediano y largo plazo. En los últimos encuentros con el gobernador, fui percibiendo que no tenía demasiado interés en mi aporte. Pero independientemente de esto, yo no tomé esta decisión ni para confrontar con él ni con el justicialismo. Es una apuesta al futuro porque entre otras cosas, con el intendente Binner, queremos abrir un espacio en la política más amplio que lo estrictamente partidario, para tratar de generar allí un aporte al bien común.
Por afuera
-¿Por qué no pudo ser candidato por dentro del justicialismo, como era su primera intención? No puede creerse que haya sido por desinterés del gobernador.
-No, una suma de circunstancias que se fueron dando; a lo mejor no tuvimos demasiado tiempo para el diálogo. Pero también me parece que, primero, todos los santafesinos estábamos haciendo un gran esfuerzo y una gran apuesta para tener un presidente santafesino y esa expectativa se frustró. Luego vimos que en las elecciones nacionales se apoyó a quienes revalorizaban el esquema de la convertibilidad, modelo con el que perdimos grandes sectores productivos, fundamentalmente los más intensivos desde el punto de vista de la mano de obra.
-¿No tiene miedo de terminar siendo el chivo expiatorio de las elecciones?
-Está dentro de los riesgos. Pero no juego para un beneficio personal, porque si lo pensara desde ese punto de vista estaría tranquilo trabajando en la actividad privada.
-Además de toda la cuestión social, ¿qué otra cosa vio en Binner?
-Un cambio en el enfoque de la política, donde la partidocracia tiene su relevancia, pero en las actuales circunstancias resulta importante abrir ese juego al resto de las organizaciones de la comunidad.
¿Cree que Binner los puede sumar?
-Está intentándolo.
-Más allá de lo que le dicen los dirigentes, ¿qué le dice la gente en la calle?
-Me ha llamado mucha gente para tratar de apoyar la iniciativa. No he percibido una reacción como que yo hubiera cometido un pecado tan grave.
-¿Tiene la sensación de que la gente está más allá de las identificaciones partidarias?
-Sí, no tengo dudas de que la mayoría de la gente está percibiendo que las cosas trascienden a este juego de los partidos políticos.
-¿Qué siente cuando ve que hoy la política busca tanto a los hombres vinculados a la producción?
-Me hace inmensamente feliz porque creo que ahora estamos en el camino correcto. Y lo estamos porque se dio un cambio en el marco nacional e incluso actualmente hay un marco regional más adecuado para esto, donde se ha comprendido que no podíamos seguir viviendo de pedir dinero prestado y de vender los activos de la Nación, que nos llevaba a la condena definitiva de la Nación.
-Su incorporación al proyecto de Binner, ¿está sujeta al resultado electoral del 7 de setiembre?
-No, va más allá. Hemos planteado conformar una base para que tengamos un plan de mediano y largo plazo. Estamos trabajando con un horizonte de 20 años.
-¿No tiene miedo de que en la calle lo señalen como un ingrato?
-Espero que no, que se comprenda, porque yo también he dejado bastante en el camino en estos años. Esto no me fue gratuito. Dejé tareas en el ámbito privado muy bien remuneradas. He entregado todo. Pido que quienes evalúen mi decisión pongan no sólo el marco que me posibilitó trabajar sino, además, lo que pude aportar.
-¿Qué hace si el gobernador lo invita a tomar un café?
-Iría encantado.
-¿Cuándo habló con él la última vez?
-Hace unos 30 días.
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