PEDIRÁN UNA DURA CONDENA PARA CONZI
El juicio por el crimen de Marcos Schenone, ocurrido en enero de 2003, entra hoy en su etapa final. Y el día promete ser largo y polémico: porque después de que aleguen la fiscal Gabriela Baigún, la querella y los defensores, el acusado Horacio Conzi podría hablar ante el tribunal.
A un mes del inicio del debate, —Conzi sólo asistió a la primera audiencia— es posible que el empresario reaparezca en la sala de audiencias de los Tribunales de San Isidro, ya que tendría que presenciar los alegatos.
Sin embargo, sus abogados, Ricardo Montemurro y Gonzalo Días Cantón no quieren que esté presente durante los alegatos por temor a que sufra algún tipo de crisis nerviosa.
También podría estar entre el público que presencie la audiencia el hermano del acusado, Hugo Conzi, aunque es posible que el Tribunal no le permita la entrada, ya que el lunes lloró en la sala, luego empujó a uno de los abogados de la familia Schenone y hasta increpó a un hermano de Marcos.
Otro de los principales protagonistas de la causa, el fiscal de la instrucción, Mario Kohan, podría reaparecer en escena y enfrentarse nuevamente cara a cara con los Conzi quienes lo acusaron de motorizar un presunto complot en su contra.
El primero en alegar será el abogado civil de los Schenone, Luis María Claus, ya que junto al juicio penal se celebra uno civil en el que la familia de la víctima demandó al dueño del restorán “Dallas” (hoy llamado “Las Olas”) por 9.500.000 pesos.
Luego será el turno de Baigún. La pena que las partes pedirán estará basada en la forma en que cada uno califique el delito que se le imputa a Conzi. La fiscal podría solicitar hasta 37 años y medio de prisión al considerar que Conzi cometió un “homicidio simple, en concurso real con cuatro tentativas de homicidio” en perjuicio de los sobrevivientes del remís.
Cuando varios delitos están en concurso real entre sí, se suman sus penas hasta el tope máximo del Código Penal, que para la época en que ocurrió este hecho —previa a la “reforma Blumberg” que elevó la sumatoria de penas a 50 años—, era de 37 años y medio de cárcel por la Ley de la Defensa de la Democracia.
Luego, de Baigún alegarán los particulares danmificados que en este juicio son tres: la familia Schenone; Paula Alonso (la chica que se fue con Marcos y habría desatado la furia del acusado); y la otra chica que viajaba en el remís, Gisella Carabetta.
Es probable que la querella de los Schenone, que sólo puede pedir que lo condenen por el crimen de Marcos y no por las tentativas, pida la reclusión perpetua de Conzi. Ellos consideran que cometió un “homicidio calificado con alevosía”, por el estado de indefensión de la víctima.
Los últimos en alegar serán los defensores, quienes pedirán para su cliente la absolución, en primer término, denunciando presuntas irregularidades en la instrucción. También solicitarán, en caso de que los jueces den por probada la participación de Conzi en el hecho, que sea absuelto porque “es un psicótico inimputable que no comprende la criminalidad de sus actos”.
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