PELIGRAN AGROEXPORTACIONES POR UNOS 2000 MILLONES DE DÓLARES
“En un escenario posible de cierre del mercado europeo, tomando los datos de 2005, Argentina dejaría de percibir por los productos del complejo oleaginoso que se destinan a la Unión Europea (UE) la suma de 1.947,5 millones de dólares de ingresos anuales” destacó el informe.
El documento, titulado “Impacto económico de las acciones coactivas de la multinacional monsanto” indicó que la suspensión de las ventas a Europa de soja y sus derivados, que tributan un 23% de derechos a la exportación, tendría “un impacto en materia fiscal de 390 millones de dólares anuales”.
La magnitud de las cifras se explica porque los países de la UE representan el “53 por ciento en volumen y valor de las exportaciones de soja argentina”, aseguró el estudio elaborado en base a los datos aportados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya).
Del total de los embarques de oleaginosa enviados a Europa el mayor volumen corresponde a la harina de soja que en 2005 sumó 10.961.951 toneladas por un valor de 1.918.341.425 dólares, seguida por 71,029 toneladas de granos, con una facturación de 16,4 millones de dólares, y 27.709 toneladas de aceite de soja, con ingresos de 12,74 millones de dólares.
Por tal motivo, otra de los efectos proyectados por el informe es la baja utilización de “la capacidad de molturación de la industria oleaginosa que pasó de 104 mil/toneladas/día de la campaña pasada a las 154 mil/toneladas/día para la campaña 2005/06 por efecto de importantes inversiones realizada por las empresas del sector estimadas en 500 millones de dólares” agregó.
Asimismo afectaría el empleo rural ya que “aún siendo la soja un cultivo extensivo con bajo requerimiento de trabajo, la superficie total cultivada” que se proyecta en más de 15 millones de hectáreas para la presente campaña “demanda 3.509.311 jornales directos” apunta el informe.
El documento precisó que Monsanto introdujo en Argentina el gen RR (Round Up Ready) resistente al herbicida glifosato en 1996 pero nunca lo registró en el país a pesar de lo cual, a partir de 2004, inició demandas judiciales en Holanda, Dinamarca y España, donde tiene registrados sus derechos, para cobrar regalías sobre el producto argentino. En su momento la multinacional aceptó lo establecido por la ley argentina que sólo autoriza a “cobrar royalties a través de las ventas de semillas” y en su etapa promocional “llegó a regalar bolsas de semillas (a los productores argentinos) porque el negocio era vender su producto asociado al herbicida glifosato”.
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