PELIGRAN LOS ACUERDOS ENTRE ARGENTINA Y EL MERCOSUR PARA LA VENTA DE AUTOS
El exitoso Salón del Automóvil en La Rural, que antes de que fuera clausurado ayer había tenido más de 300.000 visitantes, fue un reflejo adecuado del buen momento que atraviesan las 10 automotrices radicadas en el país. En 2002 tuvieron su peor crisis en más de 40 años. Vendieron menos de 90.000 vehículos. Este año van a rozar los 400.000.
La industria está exportando 180.000 vehículos, principalmente a México, Brasil y Chile. La producción creció 31% en lo que va del año (contra 7,9% de la industria en su conjunto) y las exportaciones de vehículos representan 33% de todas las exportaciones industriales del país. Esa pata exportadora es el caballito de batalla con el cual ahora están peleando, hacia dentro de sus empresas, la radicación de nuevas inversiones por un total de US$ 520 millones para los próximos cuatro años.
El objetivo de esas inversiones, a su vez, será producir modelos nuevos, que se puedan vender y exportar como mínimo hasta 2012. Pero con los tres mercados externos más importantes hay frentes abiertos. Con Brasil, que sigue siendo el principal comprador de vehículos argentinos, está suspendido el acuerdo de libre comercio. Las terminales quieren que entre en vigencia a partir de 2008, pero desde la Secretaría de Industria ya les hicieron saber que no tienen ningún apuro por acordar un nuevo plazo.
Para las terminales, el desafío de fondo es corregir las “asimetrías” productivas con Brasil. Hasta ahora sólo tuvieron eco parcial del lado argentino:
– El Gobierno ya les reconoció (aunque aún no comenzó a pagar) la deuda del Plan Canje II y en Industria tienen listo el decreto para desgravar la compra de autopartes de origen local.
– A Lula Da Silva le piden —sin haber obtenido respuesta— que extienda las exenciones impositivas del denominado “auto popular” brasileño (de menos de 1.000 cc de motorización) a todos los vehículos, incluidos los medianos de origen argentino.
– En cambio, el asesor Marco Aurelio García admitió que el Banco Nacional de Desarrollo (BNDS) podría destinar líneas de crédito a empresas argentinas.
El segundo mercado en importancia es México, con el que rige hasta abril un cupo de 50.000 unidades anuales que ingresan sin pagar arancel. El tercero es Chile, con 33.000 unidades al año. Argentina ya sobrepasó el cupo en México en 2004, con 62.000 unidades. Según Fernando Rodríguez Canedo, director de la Asociación de Fabricantes de Automotores, ese es el menos conflictivo de los frentes externos. “El peor de los escenarios, en los dos países, sería mantener los cupos tal como están hoy”, dijo.
Las nuevas inversiones para 2006-2009 se dividen en dos tandas. Según describió Enrique Alemañy, presidente interino de Ford y de ADEFA, hay pendientes 170 millones de dólares en nuevas inversiones durante 2006. Los US$ 170 millones de 2006 se repartirán entre un nuevo utilitario de Mercedes Benz y nuevos modelos de Peugeot (un 307 con baúl separado de la cabina) y de Citroën (el nuevo C4).
Pero todavía resta pelear, según describió el propio Alemañy, inversiones por 350 millones de dólares para el período 2007-2009. La parada que tienen por delante las empresas es complicada: tienen que convencer a sus casas matrices de que les adjudiquen la fabricación de nuevos modelos, cuya vida útil arrancaría en 2007 o aún después. Según el cálculo de Luis Ureta Sáenz Peña, titular de Peugeot-Citroën, eso exige planificar la vida útil de un modelo hasta 2012. “Si contamos desde hoy, por ejemplo, haría falta 18 meses para preparar la planta y 5 años de ventas.”, agregó.
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