PELIGRO DE DERRUMBE EN LAS BARRANCAS DE SAN LORENZO
Luego de comprobar que se había producido un derrumbe en un sector de la barranca sobre el río Paraná de esta ciudad, las autoridades municipales alertaron sobre el peligro y procedieron a colocar cintas de seguridad con el objeto de evitar accidentes. El hecho se constató en la zona del nuevo Paseo de la Costa, a la altura de la costanera entre las calles Moreno y Saavedra, un lugar muy concurrido por los sanlorencinos sobre todo durante los fines de semana.
Según un informe preliminar, el derrumbe abarcó una superficie de diez metros por diez, en una zona donde la barranca tiene una altura que supera los 25 metros. Debido al desmoronamiento se rompió una de las barandas de durmientes de quebracho.
Una vez comprobado el hecho, y teniendo en cuenta que la zona de peligro se encuentra a escaso metro y medio de las veredas, las autoridades municipales clausuraron la circulación por el lugar y comenzaron a realizar una serie de trabajos tendientes a asegurar el sitio con el fin de evitar males mayores.
Además se reparó una de las barandas que cayó como consecuencia del desmoronamiento, y se elaboró un detallado informe que ya fue elevado tanto a la Dirección de Hidráulica de la provincia como a la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación para que sean estos organismos los que tomen el caso, ya que no se descarta que con el paso del tiempo se pueda producir otro episodio similar.
LA COSTA DE CASI UN METRO POR AÑO
Los distintos factores climáticos podrían haber acelerado el proceso de deterioro que desde hace tiempo se viene señalando. Según estudios realizados la costa cede entre 80 centímetros y un metro al año.
De acuerdo a esas investigaciones, la ubicación al este de las barrancas hace que al recibir excesivo calor éstas se resequen, y luego de intensas lluvias se produzcan los desmoronamientos.
Incluso algunos sostienen que junto con la acción erosiva de las aguas del Paraná aumentó su movimiento natural por el mayor flujo de buques de ultramar que navegan la zona debido a la hidrovía y al crecimiento de la actividad portuaria en el cordón. Esto habría modificado la situación actual de la barranca, que año tras año viene cediendo terreno.
Precisamente éstos han sido los fundamentos más firmes que sustentaron los distintos proyectos que se presentaron, tanto en el Congreso nacional como provincial, y que motivaron que el gobierno de Santa Fe diera el visto bueno para las obras de defensa y conservación de las barrancas, en la zona del monumento histórico que es el Campo de la Gloria, claro que seguramente otros sectores también van a seguir sufriendo el desgaste descripto con el paso del tiempo.
Las autoridades municipales pretenden que del canon que pagan los buques por navegación, y que administra el Enapro de Rosario, surjan parte de los fondos para paliar esta situación en el resto de la costa.
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