¡Peligro, Quintar!
La Cordillera de Los Andes tiene muchos pasos montañeses que unen a Argentina con Chile. Acaso el más famoso sea el de Uspallata, en Mendoza, y como tal el más transitado. Del Paso San Francisco, en Catamarca, y de cómo se desarrolle, puede depender el crecimiento de esta provincia históricamente postergada.
San Francisco desde hace un tiempo está asfaltado íntegramente, de modo que se convierte en una salida al Pacífico atractiva, por la belleza del paisaje, pero más todavía para los exportadores que quieran abaratar los costos. Sólo que falta infraestructura; de modo que por ahora es tierra virgen.
En Fiambalá, el centro poblacional más occidental de Catamarca, un pueblo que no llega a 10 mil habitantes, hay aguas termales de probadas propiedades curativas, que motivan la llegada de muchos turistas y pacientes. Pero también en la zona vale curarse del intendente.
Amado David Quintar llega al hotel de Turismo y estaciona la camioneta 4×4 propiedad del municipio en la vereda, como si el vehículo y la acera fueran de su propiedad. Un vecino que no quiere explicar demasiado por temor a las represalias dice que “es un prepotente y un dictador”.
Uno puede suponer que se trata de la ira de algún opositor político. Sin embargo, lo es. Así se desprende de un artículo aparecido en el Diario Ancasti, de Catamarca, algunos meses atrás. Es que, el radical Quintar, fue intendente de la dictadura y es de armas llevar.
El que puede contarlo es Agapito Usqueda, un vecino de la cercana localidad de Medanito, que supo tener enconos con Quintar. Y ya no los tuvo, desde aquel día de los tiempos del proceso en los que Quintar le metió dos tiros en el cuerpo que por poco acaban con su vida.
Usqueda se salvó. Ahora otro intendente de la zona va a llegar el caso a los organismos nacionales de derechos humanos porque Usqueda tiene miedo. Mientras, Quintar sigue mandando en Fiambalá, donde también tienen miedo de él, pero nadie se puede salvar, ni los planes extorsivos que el intendente maneja a gusto, ni del propio Quintar.
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