PELIGROSO ABANDONO DE LOS TRATAMIENTOS CONTRA EL VIH
Un diagnóstico de VIH positivo ya no es la confirmación de una enfermedad mortal pero sí la de un padecimiento crónico y esto no siempre puede ser aceptado con todas sus implicancias, por ejemplo la necesaria continuidad del tratamiento con el cóctel de drogas que mantiene a raya al virus. Aunque las cifras de mortalidad de la enfermedad han mostrado una sensible disminución en el último año, apareció una problemática asociada: aumentó el número de internaciones de pacientes VIH positivos por enfermedades “oportunistas” por interrupción del tratamiento. La tendencia fue confirmada por el titular del Programa Municipal de Sida, Damián Lavarello, la red de personas que viven con el virus y militantes de la Fundación Sivida.
“Lo que ha aumentado es el número de internaciones de pacientes VIH positivos por enfermedades oportunistas que aparecen asociadas. Este rebrote genera una problemática nueva que está relacionada con el abandono del tratamiento con cóctel de drogas”, explica Sandra, quien integra la red de personas con VIH y coordina uno de los talleres de reflexión y capacitación para individuos seropositivos.
Isolda, de la Fundación Sivida, coincide en la observación con Sandra: “Hay una nueva tendencia a bajar el nivel de adherencia de los pacientes a los tratamientos”.
Lavarello, en tanto, prefirió relativizar la situación: “En líneas generales la baja en la adhesión no es ni tan mala ni tan buena. No es tan buena como queremos: hay que mejorar la adherencia al tratamiento, pero esto ocurre, en general, también con enfermedades como la diabetes o la hipertensión”, afirmó el funcionario municipal.
Sandra, quien lleva veintiún años viviendo con VIH y hoy se autodefine como una activista de la lucha contra el sida, comprueba en los talleres que coordina que “hay problemas en relación a la adherencia”.
“Son talleres de capacitación pero no son grupos de autoayuda sino que sirven para potenciar actitudes de fortalecimiento y para sostener y continuar con un buen proyecto de vida”, explica Sandra, impulsora del
proyecto que desde hace dos meses financia el Promusida.
Las causas del aumento de personas que abandonan el tratamiento del VIH se hunden en el amplio universo de las razones personales, por lo cual resulta muy difícil establecer generalidades, pero Sandra y Lavarello ensayan algunas respuestas.
“Tiene mucha influencia el proceso de aceptación que esté atravesando cada uno y cómo lo traslade a su entorno. Es decir, si se lo ha dicho o no a su familia, si lo ha comentado en su trabajo, ya que de eso dependerá también que pueda tomar con mayor libertad las pastillas o no, y también cómo soporte los efectos colaterales de las drogas. En todo eso se juega la libre elección”, explica Sandra.
Otro de los obstáculos que muchos no superan es la búsqueda de un médico que pueda “acompañar”. “En el taller hay gente que no se da cuenta que puede hablar de todo esto con su médico”.
Lavarello, en tanto, explica que la lucha contra el abandono del tratamiento es, a la vez, “la lucha contra circunstancias sociales de discriminación”.
“Hay gente que para poder tomar la pastillas tiene que esconderse en su trabajo, y no puede hacerlo delante de su familia porque ellos no lo saben. También hay gente que no realiza todas las comidas diarias por razones sociales y todo eso suma dificultades para posibilitar la adherencia”.
El número de pastillas que debe recibir cada paciente varía de “un mínimo de dos hasta catorce o dieciséis”, dependiendo de su estado clínico y del momento evolutivo de la enfermedad.
El Promusida ha puesto en marcha desde hace dos meses los talleres de capacitación destinados a personas VIH positivas buscando precisamente mejorar la adherencia al tratamiento y permitir una apropiación significativa de éstos sobre su condición.
La aparición del cóctel, que logró modificar drásticamente la situación de las personas seropotivas, es relativamente reciente: data de 1996. Desde entonces, la sobrevida de quienes portan el virus es altísima, absolutamente mayoritaria y ha llevado incluso a que ellos puedan afirmar, como lo hace Sandra, quien se contagió en 1984, que ella “seguro” morirá “de otra cosa” ya que en veintiún años con el virus ni siquiera ha tenido sida. Precisamente la rápida mejoría que permite la administración del cóctel de drogas es lo que lleva a muchos a abandonar el tratamiento ante una falsa ilusión de que “la enfermedad ya pasó”.
“Antes del 96, cuando no se disponía del cóctel, del Congreso de Vancouver donde se presentó y demás, nos encontrábamos y cada charla era casi una necrológica. Morían muchos de nosotros. Ahora esto no es así gracias al tratamiento, pero no hay que olvidar que la continuidad es clave”, advierte Sandra.
CEREMONIA DE LAS FAROLAS EN ROSARIO
Organizado por la Asociación Civil Vox y la Asociación Científica Argentina de Ayuda al Drogadependiente, hoy a las 20 en el Parque de España tendrá lugar la emotiva ceremonia de las farolas, que consiste en lanzar al río pequeñas embarcaciones con velas para recordar a los fallecidos a causa de la enfermedad. Asimismo, hoy y mañana se realizarán cuatro mil test de VIH gratuitos en los hospitales Alberdi, Centenario, Carrasco, Roque Sáenz Peña y Provincial, el Cemar (San Luis y Moreno), Fundación Promir (Rodríguez 1198), Sivida (Zeballos 1416), Vox (Córdoba 954), en Pasco 1840 y Juan José Paso 2490.
ACTO OFICIAL Y APOYO DE AMMAR
El acto oficial por el Día Internacional de Lucha contra el Sida se realizará hoy a las 10 en el Centro de Salud San Martín, Chubut 7145, organizado por la Secretaría de Salud Pública municipal y el Programa Municipal de Sida. Durante su transcurso se presentarán trabajos en prevención de la comunidad. La actividad culminará con un festival musical con bandas locales que comenzará a las 18 y contará con Fabián Gallardo como invitado especial. Paralelalemente, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) distribuirá preservativos como una contribución a los esfuerzos por evitar el contagio con VIH.
Una nueva droga que llegará en 2004
Una nueva droga antirretroviral de gran utilidad para los tratamientos contra el VIH, que ya obtuvo licencia en varios países del mundo, podría estar disponible en la Argentina a principios del año que viene. Se trata del Atazanavir, un inhibidor de proteasa muy utilizado en algunos tratamientos contra la enfermedad que se toma sólo una vez al día y que tendría menos efectos colaterales que las drogas que se utilizan actualmente, que además deben ser tomadas con más frecuencia. “Es positivo que parezca una nueva droga, porque suma y agrega una nueva opción utilizable para cierto tipo de tratamientos”, señaló el director del Programa Municipal de Sida, Damián Lavarello, que también destacó la ventaja que significa que el paciente pueda tomar esa medicación sólo una vez al día.
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