PERAZZO:"LOS DELITOS DENTRO DE LA PROPIEDAD NO SE PUEDEN PREVENIR"
“Los delitos que ocurren dentro de los domicilios son, acá y en cualquier parte del mundo, los que la policía no puede prevenir”. Así se expresó la mañana de ayer la jefa de la policía santafesina, Leyla Perazzo, tras el acto por el 63er aniversario de la Escuela de Cadetes de Rosario. Horas más tarde, en diálogo con La Capital, agregó que la fuerza puede hacer “tareas de prevención en la vía pública” pero que “es imposible poner un agente en cada casa para evitar los delitos domiciliarios, algo que sólo se soluciona cuando los propios vecinos son los que adoptan precauciones”.
“Estamos haciendo todo lo posible para bajar los índices (del delito), estamos poniendo en la calle todo lo que podemos para que esa marca descienda. Pero, realmente, los hechos que ocurren cuando el dueño de casa franquea la puerta a sus victimarios son imposibles de evitar desde nuestra parte”, señaló Perazzo.
Al respecto, la jefa de policía recordó que en el caso preciso de los ataques a personas mayores en sus viviendas, muchos de los cuales han terminado en crimenes brutales, “las investigaciones realizadas demuestran que el acceso de los delincuentes fue franqueado por las propias víctimas” y sostuvo que “para evitar ese tipo de hechos la gente debe adoptar medidas de seguridad”.
Perazzo agregó que “ese tipo de homicidio en las policías más avanzadas ni siquiera se registran en la estadística porque no sirven para realizar un mapa delictual” y reconoció que “esto sí tiene que ver con otras causas que en algún momento habrá que analizar con profundidad”. Y se preguntó: “¿Por qué jóvenes de 15 o 16 años asesinan ancianos?”.
Menos delitos con mayor violencia
En ese orden, Perazzo comentó que actualmente se nota “un crecimiento de la violencia y un cambio de los códigos delictuales que lleva a que tanto la policía, como los funcionarios de seguridad y expertos de distintos puntos del país recomienden hablar de violencia y no de inseguridad”. Pero, agregó, “si uno compara con cifras de años anteriores establece que los índices delictivos han bajado pero las conductas violentas se advierten con más claridad”.
Claro que, abordar el tema desde esa perspectiva, exige para la jefa de policía analizar “la desproporcionada cantidad de armas en manos de la población, el alto consumo de drogas, la exclusión de algunos sectores sociales que terminan ingresando al mundo del delito imponiendo nuevos y más violentos códigos”.
A la hora de pensar en soluciones, Perazzo dijo que “los delitos en la vía pública pueden prevenirse con más patrullaje, identificando a personas sospechosas, secuestrando armas, haciendo un seguimiento de las personas con antecedentes y llevando adelante tareas de inteligencia e información que permitan desarticular los lugares donde se reducen los botines de los robos”. Y remarcó que, en cuanto a las prevenciones a tomar desde el ámbito de lo privado, “hemos trabajado muy bien a través de las juntas comunitarias de seguridad. Nosotros no podemos poner un policía en la puerta de cada casa pero sí trabajar con las juntas barriales a través de la instalación de alarmas domiciliarias que sean de fácil activación por parte del vecino que sospeche de algún ilícito y de esa manera un timbre pone en alerta a todos sus vecinos, tranquiliza a la gente, ahuyenta al delincuente y permite la más rápida llegada de la policía”.
“Yo entiendo que la gente quiere que no haya delitos, pero eso no existe en ninguna ciudad del mundo. Un muerto es un muerto y eso genera mucha bronca en la gente que seguramente no se va a contentar con que la policía detenga al asesino y lo ponga a disposición de la Justicia, pero a lo que nosotros estamos haciendo la gente debe aportarle mayores medidas de seguridad personal y en su casa”, agregó.
“¿El ciudadano qué quiere?” se preguntó Perazzo finalmente. Y se respondió: “Que no haya muertos ni asaltados. Y para eso, a la gente no le alcanza la función represiva de la policía. Por eso, cuando hay una población más preparada para afrontar los riesgos, mas disciplinada y una policía que trabaje junto a esa población, bajaremos los índices de delitos”.
“Hay que decir las cosas tal cual son. No podemos afirmar que va a haber un policía durante 24 horas para cuidarle su casa para que así no pase nada. Eso es engañar a la gente”, manifestó la jefa policial.
Para el final, Perazzo destacó que “hoy es imposible pensar e implementar una policía de rondines” pero aseguró que “la policía de proximidad será la fuerza de mañana. Una persona en bicicleta y con un silbato no puede parar una ola delictiva pero si tranquiliza a la gente y pone en fuga al que va a cometer un delito”.
Este contenido no está abierto a comentarios

