PÉREZ ESQUIVEL VINCULÓ A EX POLICIAS QUE ACOMPAÑAN A BLUMBERG CON LA DESAPARICIÓN DE JULIO LÓPEZ
El premio Nobel Pérez Esquivel relacionó a los ex policías que acompañan los reclamos de más seguridad de Juan Carlos Blumberg con la desaparición de Julio López, el testigo clave del caso contra el ex represor Miguel Etchecolatz que está desaparecido desde hace una semana.
Pérez Esquivel aseguró que “dentro de la Policía bonaerense hubo una limpieza” llevada a cabo por “el ministro León Arslanian” que “ha sacado a muchos efectivos, y que después aparecen los ‘sin gorra’ al lado de Blumberg”.
El dirigente del movimiento Paz y Justicia aclaró a Radio América que “son antecedentes que uno quiere señalar” y que le “preocupa toda esta maraña” generada por ex integrantes de fuerzas de seguridad.
“No olvidemos que todos estos criminales estuvieron sueltos todos estos años hasta la nulidad de las leyes, su estructura no desapareció. La ‘mano de obra desocupada’ sigue ocupada”, señaló
Pérez Esquivel también advirtió que se “generará una situación muy difícil” si López no aparece con vida, y mencionó “la responsabilidad del Estado y de la Policía de dar con el paradero de esta persona”.
En tanto, Organismos de derechos humanos marcharán el próximo miércoles a las 17 desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo para exigir la “aparición con vida” de López.
Así lo anunció esta mañana su abogada, Guadalupe Godoy, quien insistió en que su defendido “fue víctima de un secuestro de sectores de la Policía Bonaerense”, supuestamente por haber declarado contra Etchecolatz, condenado la semana última a cadena perpetua, por crímenes cometidos en la última dictadura.
La letrada abonó la hipótesis de un secuestro, y desestimó que el albañil de 77 años simplemente haya abandonado su domicilio -como se especuló-, en razón de que “en la casa quedaron sus documentos, dinero, y es una persona humilde, que no tiene medios para irse lejos”.
Los organismos de Derechos Humanos reclamaron, además, al gobierno provincial la remoción de toda la cúpula de la localidad de Ensenada por supuesta filtración de información con la intención de enviar un mensaje para los querellantes de la causa.
Luego de reunirse con los militantes por los derechos humanos, el gobernador bonaerense, Felipe Solá, dispuso anoche pasar a disponibilidad a los efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que de alguna manera estuvieron vinculados con los centros clandestinos de detención y aún hoy revisten en la fuerza.
Luciano Sívori, del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos, indicó en diálogo con perfil.com, que “le exigimos a Solá y Arslanián que pasen a disponibilidad a los policías que formaron parte de los centros de tortura, pero también a los de Ensenada”.
Es que la versión que indicaba que un cuerpo fusilado y calcinado encontrado en el camino negro de Punta Lara, en Ensenada, era el de Julio López fue considerada como una “amenaza”.
Sivori dijo que “en ese lugar en el 74 y el 75 tiraban los cadáveres de los asesinados por la Triple A”, una práctica que los efectivos policiales bonaerenses implicados en la difusión de la falsa información reivindicarían. Esa versión, según el dirigente de los derechos humanos, provino de la misma policía de Ensenada que se lo comunicó a un medio platense. “Nadie filtra una información así porque sí”, señaló tajante.
Según se informó, el gobernador Solá instruyó para que se realice una rigurosa investigación interna a fin de dilucidar con exactitud el origen de la información falsa que confundió el cuerpo hallado con López.
Mensaje mafioso. En coincidencia con Sivori, la militante de los derechos humanos Adriana Calvo dijo que la desaparición de López “es un claro mensaje por la condena a reclusión perpetua, por genocida, a Etchecolatz –ex-director de Investigaciones de la policía bonaerense, durante la dictadura– y de amenaza. Tienen la intención de amedrentar a los testigos de los juicios contra los genocidas”.
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