"PERONISTA DE LA PRIMERA HORA", GRONDONA COQUETEÓ CON CHICHE DUHALDE
Es raro verlo a Mariano Grondona tan chispeante como anoche. Más acostumbrado a la entrevista seria que a la picardía periodística, la movida jornada electoral pareció, en cambio, haberlo motivado. Después de un buen desfile de personajes políticos –salvo el inhallable Macri, estuvieron todos- llegó el turno del móvil con Chiche Duhalde, en donde el periodista sorprendió con su especial buen ánimo.
“Soy un periodista imparcial, salvo con usted”, le dijo Mariano por caballero, por romper el hielo o por blanquear una suerte de debilidad hacia la ex primera dama. Quién sabe. Lo cierto es que, puestos a analizar el nuevo mapa político, el periodista desconcertó por su ingenio. “¿Qué me dice de estas elecciones?, ¿no es como si todos estuviéramos votando internas peronistas?”. Y después remató con mucha sorna: “se lo digo yo, que soy un peronista de la primera hora”.
Chiche acusó recibo y con buena cintura –política- le dio una irónica bienvenida: “Bueno Mariano, usted sabe que el justicialismo es un movimiento muy pluralista y aquí hay lugar para todos, inclusive para usted”. La charla informal siguió adelante por lugares algo extraños para el registro habitual de “Hora clave”. Cuando debió hablar de su marido, Chiche dijo que lo había “dejado en casa, haciendo la comida”, a lo que Diego Valenzuela, el panelista “más serio”, insistió buscando la respuesta política también desde la gracia “¿pero usted qué opina?, porque le preguntaríamos a su marido pero está cocinando…”
Con esta particular sintonía en el estudio, el que estaba en su salsa era el siempre más dicharachero Gerardo Rozín. “¿Qué se siente, qué se siente (siendo peronista)?” le preguntaba a Grondona entre risas. “Está muy bien esto, eh,” respondía el Doctor con igual gracia. El móvil con Chiche terminaba y vinieron las despedidas de rigor. “Hasta luego, compañero” lo despidió la flamante diputada bonaerense. “Je, je, hasta luego, compañera” replicó Mariano encantado –sí, como con chiche nuevo- con la veta jocosa que, es justo decirlo, le sentó muy bien al programa.
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