PERPETUA PARA EL JEFE DE LA BANDA QUE SECUESTRÓ Y MATÓ A CANILLAS
El tribunal lo condenó a la mayor pena que prevé el Código Penal: reclusión perpetua más la accesoria por tiempo indeterminado. Pero Raúl “Chirola” Monti no se inmutó. Ni la sentencia ni el aplauso de los familiares y amigos de Juan Manuel Canillas —a quien secuestró y asesinó en julio de 2002— lo conmovieron.
La sentencia fue dictada ayer a la mañana por los integrantes del Tribunal Oral Criminal Nº 1 de San Isidro. Juan Carlos Tarsia, Gustavo Olazar y Ernesto García Maañón, encontraron a Raúl
“Chirola” Monti coautor de los delitos de “robo doblemente calificado por el uso de arma, secuestro extorsivo y homicidio calificado por alevosía”.
Los jueces llegaron a esta sentencia por mayoría. No todos estuvieron de acuerdo en aplicarle a Monti la accesoria por tiempo indeterminado, pero sí coincidieron en que el acusado era uno de los autores del hecho.
Chirola fue condenado como “coautor” porque en la causa hay otro dos implicados: Maximiliano Pico (quien, según Guillermo —el padre de la víctima— fue el que recibió el dinero del rescate) y Franco Gasperoti. Este fue reconocido por testigos de identidad reservada, pero el juez Diego Barroetaveña le dictó la falta de mérito. Igual ahora la defensa de la familia Canillas intentará reincorporarlo a la causa. Hay otro presunto implicado que permanece prófugo.
En el fallo, el tribunal pidió que se investigue la posible participación de policías bonaerenses en actividades ilegales en la zona de San Fernando y solicitó al ministro de Seguridad Bonaerense, León Arslanián, que se proteja a dos testigos de identidad reservada que declararon en la causa.
La sentencia se dictó en una pequeña sala de los Tribunales de San Isidro, donde había más de 40 familiares y amigos de los Canillas; la mayoría tenía un prendedor con la foto de la víctima. Además había unos 30 periodistas, 7 cámaras de tevé y 20 policías. En el lugar también estaban las llamadas “Madres del Dolor” y, entre otros familiares de víctimas, los padres de José Luis Cabezas. Por problemas de espacio, afuera de la sala quedaron unos 40 amigos de Juan Manuel.
Monti llegó al tribunal cerca de las 11 de la mañana, vestido con un jean y un buzo azul, rojo y negro. La Policía lo ubicó a la derecha de los jueces. Con la mirada muy perdida fijó la vista en ellos. En las casi tres horas que estuvo en la sala, ni se movió.
Mientras se leía el veredicto, Marta Canillas (la mamá de la víctima), su marido y su otro hijo, Patricio, estaban tomados de la mano; no paraban de llorar.
“Cuando escuché la sentencia mi corazón saltó porque sintió que se empezó a hacer algo por Juan Manuel. Esto fue ejemplar porque era lo máximo que permitía la ley. Nosotros teníamos fe en que se iba a hacer justicia. No podía triunfar siempre la delincuencia. El delincuente tiene que ir a la cárcel. Deseo que Dios proteja a Monti y que reflexione sobre lo que hizo, ahora va a tener tiempo”, dijo después Marta Canillas, muy emocionada.
Apretando un pañuelo con el que no dejaba de secar sus lágrimas, Guillermo Canillas explicó: “Cuando escuché la sentencia sentí que había cumplido mi parte con mi hijo. Necesitaba justicia para que descansara en paz”.
Juan Manuel fue secuestrado el 12 de julio de 2002, pasadas las ocho y media de la noche, cuando iba con su Honda Civic rojo por la zona del Hospital de Clínicas rumbo a su casa, al salir del trabajo. En el auto lo obligaron a comunicarse con su familia para que fueran juntando dinero para su rescate.
Cuando llegaron a su casa del barrio de Núñez, junto a la General Paz, salió el padre a entregarles dinero a los secuestradores, pero éstos golpearon al hombre: el efectivo les parecía poco.
Los delincuentes reclamaron más dinero. Entonces Guillermo buscó una “cajita” de té donde había unos 700 pesos que Juan Manuel tenía guardados y se los dio a los captores de su hijo, con la promesa de que lo liberarían.
Pero eso no ocurrió. Minutos después, Juan Manuel fue hallado con un balazo en la espalda a pocas cuadras de su casa, pero del lado de la localidad bonaerense de Florida, en el partido de Vicente López. Después fue encontrado el Civic.
Ayer la defensa de Raúl “Chirola” Monti adelantó que en 20 días recurrirán a la Cámara de Casación para apelar el fallo.
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