PERÚ GANÓ Y RESPIRA
Y lo hizo sin objeciones. Con claridad. Y va por más…
Claro que Venezuela lejos estuvo de ser la famosísima cenicienta que deslumbra en las Eliminatorias. No mostró actitud. Fútbol, mucho menos. Salió con una clara intención: dejar correr los minutos sin importarle el arco de enfrente. De hecho su dibujo táctico fue un mezquino 1-4-5-1…
Encima, a los peruanos les salieron casi todas. Porque, especialmente, contaron con una gran dosis de convicción como aliada. No fue una maquinita, es cierto. Pero fue y fue. Por todos lados. Con una sociedad de jugadores finos. Mendoza por derecha era incontrolable. Pizarro obligaba y aguantaba a sus marcadores. Palacios era el cerebro. Y Solano auxiliaba a todo el mundo.
Sin embargo, no generaron mucho peligro. Sólo 3 en la primera parte. El Chorri Palacios hizo revolcar a Angelucci a los 7 y a los 32 probó desde lejos. Y Mendoza cruzó su remate a los 26.
Hasta que a los 33 minutos se benefició con la manito de Angelucci. El ex San Lorenzo salió dubitativo y así fue que pifió un centro frontal desde muy lejos. La Foquita Farfán no perdonó. Derechazo con el arco vacío y 1-0.
La historia del complemento se puede resumir así: Perú siguió en la suya y Venezuela… Nada. Solano puso el segundo de derecha y Acasiete marcó el tercero de cabeza. Descontó Margiotta con un bombazo y al ratito vio la roja Pizarro. Igual, así y todo, la fiesta estuvo en casa.
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