PESE A LA IMPORTACIÓN, HABRÁ CORTES DE GAS EN LAS INDUSTRIAS
El Gobierno volvió a abrir el paraguas ante los problemas energéticos, que prometen incrementarse con la llegada del invierno.
Pese a la compra de 4 millones de metros cúbicos diarios de gas acordada con Bolivia la semana pasada y la importación casi 1,3 millones de litros de fuel oil y gasoil definida con Venezuela, las industrias locales tendrán que soportar en el invierno una restricción récord de gas que amenaza con afectar tanto a los consumos “interrumpibles”, como a los suministros firmes o garantizados. Esto obedece al fuerte repunte de la economía y a que la oferta de combustible no alcanza para todos los usuarios.
El subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, confirmó ayer en declaraciones radiales que se viene un invierno duro en materia de abastecimiento de gas y que los cortes a las industrias no sólo serán inevitables, sino que tendrán una duración mayor a la registrada el año pasado.
En línea con la afirmación que efectuó la semana pasada en el Congreso el titular de Energía, Daniel Cameron, al sostener que en el invierno habrá, como mínimo, 70 días con cortes de gas, ayer Folgar volvió a destacar que “el sector atraviesa una crisis” y que podría incrementarse el recorte de las exportaciones de gas a Chile para garantizar el suministro interno en los días de bajas temperaturas.
El funcionario sostuvo que el Gobierno “adoptará todas las medidas que sean necesarias para que en el invierno no haya problemas con el abastecimiento de gas a las casas de familia”. Tras reconocer que “este año estamos muy ajustados en materia de oferta”, Folgar anticipó que se pondrá en marcha una campaña para el uso racional del gas, con la cual esperan poder reducir el consumo residencial y atender la demanda de los consumidores comerciales e industriales.
Pese a que el Gobierno asegura que está garantizado el suministro para los clientes que tienen el servicio “firme o ininterrumpible”, el viernes una gran cantidad de industrias de la región de Cuyo tuvieron que afrontar el corte de hasta el 50% de los volúmenes de gas que estaban contratados bajo esa modalidad. En el NOA, las restricciones a las industrias que tienen servicios “interrumpibles” sigue en pie desde mediados de febrero, al igual que en varias zonas del Litoral, Córdoba y Buenos Aires.
Folgar confirmó no sólo que faltará gas, sino que también será más caro a partir de los próximos días. El funcionario ratificó los términos del acuerdo que cerró el Gobierno con las petroleras para garantizar una determinada producción anual a cambio de una recomposición gradual del precio del gas en boca de pozo.
Entre mayo de este año y julio del 2005, el valor del gas aumentará entre 120 y 180%, según la zona de procedencia. La primera tanda de incrementos se aplicará antes del 10 de mayo y comprenderá subas en los precios de boca de pozo del 30 al 52%. Esos aumentos se trasladarán sólo a las tarifas que pagan los clientes industriales, para los cuales se prevén ajustes que van del 10 al 15%. Para los usuarios residenciales, por ahora no habrá aumentos. Lo único que está definido es que el traslado de los aumentos del gas se hará en forma gradual y en un plazo que se extenderá hasta fines del 2006.
Respecto del GNC, Folgar ratificó ayer que el primer aumento será de entre 5 y 6 centavos y que en el futuro los ajustes dependerán de los precios de compra que acuerden las estaciones con las petroleras.
Ante la audiencia pública del 6 de mayo, el defensor del Pueblo Eduardo Mondino advirtió que “no están contemplados los casi 6 millones de usuarios de garrafas, los que pagan el producto envasado 10 veces más caro que el gas natural”.
Este contenido no está abierto a comentarios

